En el silencio que sigue a un terremoto, los padres de Violeta Guerrero —una niña de siete años que murió junto a su abuela entre los escombros— han decidido alzar la voz para que su hija no sea solo una cifra en los registros de la catástrofe. Su testimonio, hecho público en septiembre de 2026, no busca explicar lo inexplicable, sino mostrar cómo el amor puede convertirse en ancla cuando el mundo se derrumba. En la historia larga del duelo humano, esta familia ocupa un lugar que muchos reconocerán: el de quienes aprenden, a diario, a vivir en ausencia.
Los papás de Violeta Guerrero hablan tras la muerte de su hija en el terremoto
Una niña de siete años y su abuela murieron en un terremoto, dejando a la familia en duelo.
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