Una semana después de que las lluvias más intensas en más de una década cobraran 44 vidas en Pekín, la capital china vuelve a enfrentarse al mismo cielo amenazante. Las autoridades activaron el lunes la alerta roja meteorológica —el nivel más severo del sistema chino— ante tormentas que cubrirían la ciudad desde el mediodía hasta la madrugada del martes. En una metrópolis de veinte millones de habitantes que aún lleva las cicatrices del desastre anterior, la rapidez con que regresa el peligro recuerda cuán frágil puede ser la frontera entre la recuperación y la catástrofe.
Pekín en alerta máxima por nueva jornada de fuertes lluvias
Las inundaciones de la semana anterior causaron la muerte de 44 personas en Pekín.
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