En los márgenes del orden legal internacional, decenas de migrantes latinoamericanos han sido trasladados por Estados Unidos a países africanos con los que no tienen vínculo alguno, despojados de documentos y de derechos, suspendidos en un limbo que ninguna ley reconoce ni ningún gobierno parece dispuesto a resolver. Lo que emerge de sus testimonios no es solo una falla burocrática, sino una pregunta más antigua y más grave: hasta dónde puede extenderse el poder de un Estado antes de convertirse en algo que ya no merece llamarse justicia.
Migrantes deportados a África denuncian limbo legal: "Esto se llama tráfico humano"
Decenas de migrantes, incluyendo personas con condiciones médicas graves, permanecen encarcelados arbitrariamente, maltratados, incomunicados y en riesgo de ser devueltos a países donde enfrentan persecución o tortura.