El oro cayó a US$ 4,315.35 la onza, eliminando todos los avances del año, mientras el dólar y los rendimientos de bonos subieron tras reportes de empleo más fuerte de lo esperado. Las tasas de interés más altas perjudican al oro porque no genera rendimiento, y los operadores ahora esperan aumentos de tasas en octubre o diciembre en lugar de marzo.
Oro borra ganancias del año tras datos de empleo que avivan apuestas a alzas de tasas de la Fed
El oro enfrenta un doble obstáculo por el aumento de los rendimientos reales y un dólar más fuerte
¿Por qué un reporte de empleo fuerte en Estados Unidos hace que el oro caiga tan dramáticamente?
Porque tasas de interés más altas hacen que el oro sea menos atractivo. El oro no paga intereses ni dividendos, así que cuando puedes ganar dinero con bonos o depósitos bancarios, la gente vende oro.
Pero espera—¿estamos seguros de que la Fed va a subir tasas? El reporte dice que los operadores "descuentan plenamente" un alza en diciembre, pero eso es lo que el mercado cree que pasará, no lo que la Fed ha dicho que hará.
Correcto. Beth Hammack dijo que "pronto podría ser apropiado" subir tasas, pero también dijo que por ahora es razonable mantenerlas sin cambios. Es lenguaje cauteloso.
Entonces, ¿el oro está cayendo por algo que podría no suceder?
Parcialmente. El mercado está reaccionando a la posibilidad, no a una decisión confirmada. Eso es importante para el lector.
También está el contexto de Medio Oriente. Si el conflicto se intensifica, eso podría presionar los precios del petróleo hacia arriba, lo que podría mantener la inflación alta y justificar tasas más altas.
¿Así que el oro está atrapado entre dos fuerzas?
Exactamente. Tasas más altas lo presionan hacia abajo. Pero la incertidumbre geopolítica y la inflación podrían normalmente empujarlo hacia arriba. Por ahora, gana la expectativa de tasas más altas.
Y hay otro factor que el artículo menciona: algunos inversores vendieron oro para cubrir pérdidas en acciones tecnológicas. Eso es un efecto de contagio, no una razón fundamental.
¿Cuál es el riesgo técnico que mencionó Haddad?
Si el oro cae por debajo de su promedio móvil de 200 días, los analistas técnicos ven eso como una señal de que podría caer mucho más. Es un nivel psicológico importante.
The Pulse
- El oro cayó 3.6% el viernes a US$ 4,315.35 la onza, borrando todas las ganancias del año
- Los operadores ahora esperan aumentos de tasas en octubre (60% de probabilidad) o diciembre, no en marzo
- El oro está 18% por debajo de los niveles previos al conflicto en Medio Oriente que comenzó a finales de febrero
- Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, señaló que pronto podría ser apropiado subir tasas
El oro cayó a US$ 4,315.35 la onza, eliminando todos los avances del año, mientras el dólar y los rendimientos de bonos subieron tras reportes de empleo más fuerte de lo esperado. Las tasas de interés más altas perjudican al oro porque no genera rendimiento, y los operadores ahora esperan aumentos de tasas en octubre o diciembre en lugar de marzo.
El oro borró sus ganancias anuales tras caer 3.6% el viernes, impulsado por datos sólidos de empleo en EE.UU. que aumentan las apuestas a que la Reserva Federal subirá las tasas de interés en 2026.
El oro terminó la semana pasada borrando cada ganancia que había acumulado en los primeros meses del año. El viernes, el metal precioso se desplomó 3.6%, cerrando en US$ 4,315.35 la onza, después de que reportes sobre el mercado laboral estadounidense superaran todas las expectativas. Esos números sólidos de empleo en mayo encendieron las apuestas de los inversores a que la Reserva Federal subirá las tasas de interés antes de lo que se pensaba, un movimiento que históricamente daña al oro porque el metal no genera rendimiento alguno.
La caída fue contundente. Mientras el oro se hundía, el dólar ganaba terreno y los rendimientos de los bonos subían. Los operadores de mercado reajustaron completamente sus expectativas sobre cuándo la Fed actuaría. Antes del reporte laboral, muchos esperaban que el próximo aumento de tasas ocurriría en marzo. Ahora, los mercados descuentan plenamente un alza de un cuarto de punto para diciembre, y asignan una probabilidad cercana al 60% de que suceda ya en octubre. Los funcionarios de la Fed se reunirán el 16 y 17 de junio bajo la dirección del nuevo presidente, Kevin Warsh.
Elias Haddad, director global de estrategia de mercados de Brown Brothers Harriman & Co., resumió el dilema del oro en términos claros: el metal enfrenta un doble obstáculo por el aumento de los rendimientos reales y un dólar más fuerte. Haddad también advirtió que si el oro cae por debajo de su promedio móvil de 200 días, un indicador técnico ampliamente seguido para medir tendencias de largo plazo, el riesgo de caídas aún más profundas se vuelve real. Beth Hammack, presidenta de la Reserva Federal de Cleveland y una de las funcionarias más inclinadas hacia una política monetaria restrictiva, escribió en LinkedIn después del reporte laboral que pronto podría ser apropiado subir las tasas, dado que el mercado laboral parece estar equilibrado. Aunque reconoció que por ahora es razonable mantener las tasas sin cambios debido a la incertidumbre económica, dejó clara la puerta abierta a acciones futuras si las tendencias recientes continúan.
La caída del oro fue amplificada por otros movimientos en los mercados. Las acciones tecnológicas sufrieron una fuerte contracción el viernes, y algunos inversores redujeron posiciones en oro para cubrir pérdidas en otros lugares. Phil Streible, estratega jefe de mercado de Blue Line Futures, señaló este efecto de contagio entre mercados. Mientras tanto, la plata se desplomó aún más que el oro, cayendo 7.8% hasta US$ 68.16 la onza. El platino y el paladio también operaban a la baja.
El contexto geopolítico añade otra capa de complejidad. Estados Unidos e Irán continúan enfrentados sobre la posibilidad de una tregua mientras el conflicto se acerca a los 100 días. Teherán sostiene que tanto Irán como Omán tienen soberanía sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima crítica por donde pasa gran parte del petróleo mundial. La guerra, que ya entra en su cuarto mes, ha interrumpido los flujos energéticos a través de esa ruta, impulsando los precios del petróleo y aumentando las preocupaciones por la inflación global. Esto, a su vez, incrementa la probabilidad de que los bancos centrales mantengan o incluso eleven las tasas de interés, lo que representa un obstáculo adicional para los metales preciosos.
El oro cayó con fuerza cuando el conflicto comenzó a finales de febrero y ha cotizado dentro de un rango estrecho durante las últimas semanas. El viernes se ubicaba 18% por debajo de los niveles previos a la guerra. La caída de esta semana fue lo suficientemente severa como para borrar casi completamente las ganancias acumuladas en el año.
Los metales industriales también sufrieron. El cobre registró su mayor caída en más de dos meses en la Bolsa de Metales de Londres, cayendo 3% para cerrar en US$ 13,519.50 por tonelada métrica. El aluminio bajó 2% y el zinc cerró con una caída de 1.6%. Los inversores temen que unas condiciones financieras más restrictivas terminen ralentizando la actividad económica y reduciendo el consumo de materias primas. El índice Bloomberg Dollar Spot subía 0.6% al cierre.
Lo que suceda en las próximas semanas dependerá de cómo evolucione la narrativa sobre las tasas de interés y el conflicto en Medio Oriente. Si la Fed efectivamente comienza a subir tasas en octubre, el oro enfrentará vientos en contra sostenidos. Si el conflicto se intensifica, podría haber un repunte en los precios de la energía que contrarreste parte de la presión. Por ahora, el mercado está apostando a que la fortaleza laboral estadounidense prevalecerá sobre otras consideraciones.
Notable Quotes
El oro enfrenta un doble obstáculo por el aumento de los rendimientos reales y un dólar más fuerte— Elias Haddad, director global de estrategia de mercados de Brown Brothers Harriman & Co.
Por ahora, es razonable mantener las tasas sin cambios debido a la incertidumbre sobre las perspectivas económicas. Pero si las tendencias recientes continúan, pronto podría ser apropiado actuar— Beth Hammack, presidenta de la Reserva Federal de Cleveland