En la madrugada del 29 de agosto de 2026, la Luna se cubrió de rojo sobre múltiples continentes, convocando a millones de personas a interrumpir su descanso para contemplar un eclipse lunar parcial. Desde las costas de Galicia hasta las cumbres del Teide, el fenómeno recordó que los movimientos del cosmos siguen siendo capaces de unir a la humanidad en un mismo asombro compartido. La llamada 'luna de sangre' no es solo un evento astronómico: es un espejo en el que cada generación reconoce su pequeñez y su curiosidad ante el universo.
Eclipse lunar parcial cautiva a millones de personas en todo el mundo
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