Guo construyó un imperio mediático digital presentándose como opositor al Partido Comunista Chino, atrayendo apoyo de influyentes conservadores estadounidenses como Steve Bannon. Utilizó plataformas como YouTube y Twitter para captar fondos sin regulación mediante promesas de financiar la democracia en China, acumulando más de mil millones en inversiones fraudulentas.
De YouTuber a 30 años de cárcel: la estafa global del magnate que usó el discurso anti-China
Miles de inversores, principalmente de la diáspora china y activistas anticomunistas, sufrieron daño económico y emocional sustancial al ser defraudados de sus ahorros bajo falsas promesas democráticas.