En la madrugada del 22 de septiembre, cerca de cien personas se congregaron frente a un edificio del barrio del Retiro en Madrid para velar por Maricarmen, una anciana a punto de ser desahuciada. Lo que comenzó como una vigilia improvisada del Sindicato de Inquilinas se convirtió en un acto de resistencia colectiva: la comunidad colocando su cuerpo entre una persona vulnerable y un sistema que la expulsa. El caso de Maricarmen no es solo el de una mujer y su hogar, sino el de una ciudad que debate en voz alta a quién pertenece el derecho a permanecer.
Cien activistas acampan para impedir el desahucio de Maricarmen en el Retiro
Una anciana residente en el Retiro enfrenta un desahucio inminente, lo que ha movilizado a la comunidad vecinal y activistas para proteger su vivienda.