En los márgenes de la Asamblea General de la ONU, Donald Trump y Delcy Rodríguez se reunieron a puerta cerrada en Nueva York, sellando el primer diálogo presidencial directo entre Estados Unidos y Venezuela desde 1999. El encuentro no fue entre iguales: un acuerdo firmado en septiembre entrega a Washington acceso privilegiado a más del veinte por ciento de las reservas petroleras venezolanas. Lo que durante casi tres décadas fue enemistad declarada y retórica antiimperialista se transforma ahora en una rendición negociada, consumada en el mismo escenario donde Hugo Chávez alguna vez proclamó q