Cuando el agua retrocede, el tiempo avanza hacia nosotros. A finales de julio de 2026, la sequía que mantiene al Danubio 130 centímetros por debajo de su nivel habitual dejó al descubierto, cerca del pueblo búlgaro de Ryahovo, los restos de un mamut que murió hace miles de años durante la Edad de Hielo. Un fémur, un colmillo y una mandíbula con dientes emergieron de los sedimentos como mensajes de un mundo anterior, recordándonos que los ríos no solo transportan agua, sino también memoria.