En el mundo de la navegación, donde cada centímetro de espacio y cada vatio de energía pesan como una decisión, Schenker ha presentado una desalinizadora que busca encajar en ese equilibrio delicado. Su nuevo modelo Qube, rectangular y supercompacto, reúne recuperación de energía y alimentación por batería, y se vincula al panel de control que el navegante ya tiene frente a sí. Es una respuesta discreta a una vieja necesidad a bordo: producir agua dulce sin que la embarcación sacrifique ni espacio ni autonomía.
Schenker lanza su desalinizadora Qube supercompacta, controlable desde el display de a bordo
El patrón controla el agua desde la misma pantalla con la que navega
¿Qué es exactamente lo nuevo de la Qube?
Dos cosas: un formato rectangular supercompacto y una interfaz que permite controlarla desde el display de a bordo.
¿Y por qué importa el control desde el display?
Porque el patrón gestiona la desalinizadora desde la pantalla que ya tiene, sin añadir otra.
Conviene separar lo que se afirma de lo que se ha medido. La eficiencia extremadamente alta y el consumo mínimo son palabras de la empresa; no hay cifras.
¿Qué marcas de display se mencionan?
Simrad, B&G, Garmin, Raymarine y Furuno.
Y se dice que conecta con las grandes marcas, pero no se detalla qué modelos concretos ni qué versiones son compatibles.
¿Qué falta por saber?
Producción de agua por hora, tamaño exacto, consumo real y precio. Nada de eso aparece.
Aun así, la alimentación directa por batería y el formato compacto dejan claro a qué tipo de instalación apunta.
Le Pouls
- Un espacio a bordo cada vez más escaso obliga a reconsiderar cada equipo instalado.
- La Qube llega con formato rectangular y promesa de bajo consumo, pensada para huecos que antes no admitían una desalinizadora.
- La nueva interfaz elimina la necesidad de una pantalla extra: el patrón controla el equipo desde el display que ya usa para navegar.
- Compatible con Simrad, B&G, Garmin, Raymarine y Furuno, la propuesta aspira a encajar en la mayoría de instalaciones, aunque las cifras de producción y consumo aún no se han publicado.
En el mundo de la navegación, donde cada centímetro de espacio y cada vatio de energía pesan como una decisión, Schenker ha presentado una desalinizadora que busca encajar en ese equilibrio delicado. Su nuevo modelo Qube, rectangular y supercompacto, reúne recuperación de energía y alimentación por batería, y se vincula al panel de control que el navegante ya tiene frente a sí. Es una respuesta discreta a una vieja necesidad a bordo: producir agua dulce sin que la embarcación sacrifique ni espacio ni autonomía.
Schenker, que se presenta como el mayor fabricante europeo de desalinizadoras de bajo consumo, apuesta este año por un nuevo modelo de su serie Qube. Es un equipo supercompacto, de diseño contemporáneo y esencial, con forma rectangular pensada para instalaciones donde el espacio manda.
Por dentro incorpora un sistema de recuperación de energía que, según la compañía, alcanza una eficiencia muy alta con un consumo mínimo. Además admite alimentación directa por batería, algo relevante para quien necesita agua dulce a bordo sin depender de otras fuentes de potencia.
La novedad más llamativa, sin embargo, está en la electrónica. La nueva interfaz permite ver y controlar la desalinizadora desde el display que ya está instalado en la embarcación, sin necesidad de una pantalla adicional. Schenker asegura que se conecta con Simrad, B&G, Garmin, Raymarine y Furuno.
La información procede de la presentación de la empresa y todavía no incluye producción de agua, dimensiones exactas, consumo en amperios ni precio. Esos datos llegarán con las especificaciones técnicas, que permitirán compararla con el resto del mercado.
Schenker, que se presenta como el mayor fabricante europeo de desalinizadoras de bajo consumo, ha elegido este año una novedad concreta como protagonista de su gama: un nuevo modelo de la serie Qube, descrito como supercompacto y de diseño contemporáneo y esencial.
La característica más visible del equipo es su forma rectangular. Según la información de la compañía, el modelo está pensado para instalaciones donde el espacio disponible admite una desalinizadora de ese formato, es decir, para embarcaciones donde cada hueco cuenta y la geometría de la máquina importa tanto como su capacidad.
Por dentro, la Qube incorpora un sistema de recuperación de energía de última generación. Schenker afirma que con él logra una eficiencia extremadamente alta y un consumo mínimo de energía. El equipo admite además alimentación directa por batería, un dato relevante para quien necesita producir agua dulce a bordo sin depender de otras fuentes de potencia.
La otra mitad de la novedad está en la electrónica. La compañía explica que no se limita a actualizar modelos y equipos de control para adaptarse a las necesidades del mercado, sino que ha renovado también la electrónica interna del aparato.
El resultado es una nueva interfaz que permite visualizar y controlar la desalinizadora desde el display que ya está instalado a bordo. En la práctica, el patrón no necesita una pantalla adicional: el equipo se gestiona desde la misma que usa para navegar.
Schenker indica que esa interfaz se conecta con las grandes marcas del mercado náutico: Simrad, B&G, Garmin, Raymarine y Furuno. La lista cubre a buena parte de los fabricantes de electrónica de navegación más extendidos.
La información procede de la presentación de la propia empresa y no incluye cifras de producción de agua, dimensiones exactas, consumo en amperios ni precio. Esos datos serán los que permitan comparar la Qube con otros equipos cuando se detallen sus especificaciones técnicas.
Citations marquantes
La nueva interfaz permite visualizar y controlar el equipo desde el display existente a bordo.— Schenker (presentación del producto)