En los márgenes de la vida pública de la realeza europea, existe una amistad que recuerda que los vínculos humanos auténticos no reconocen fronteras ni títulos. Rosario Nadal, una española afincada en Mallorca, ha ofrecido a Mette-Marit, reina consorte de Noruega, algo que los palacios difícilmente pueden dar: un refugio de calma mediterránea donde la persona importa más que el protocolo. En tiempos de duelo y transición para la corona noruega, esta conexión silenciosa entre dos mujeres de mundos distintos habla de una necesidad universal que ni el rango ni la ceremonia logran suprimir.
Rosario Nadal, la española que mejor conoce a Mette Marit de Noruega
World & Diplomacy