En el fútbol, como en la vida, un error no define el destino si el camino ya estaba trazado con suficiente ventaja. Gonzalo 'Pity' Martínez cometió una equivocación costosa en el minuto once ante Nacional en Buenos Aires, pero Tigre había construido en Montevideo una diferencia lo bastante sólida para resistir. El equipo de Victoria avanzó a octavos de la Copa Sudamericana con un global de 4-2, y su volante eligió celebrar con desafío antes que pedir perdón.