En las calles empedradas del Casco Antiguo de Ciudad de Panamá —un lugar donde el tiempo colonial convive con el presente— cinco autobuses eléctricos han comenzado a trazar un nuevo camino. El presidente José Raúl Mulino presentó el 5 de agosto esta flota silenciosa como una respuesta concreta a la tensión entre el patrimonio histórico y la presión del tráfico moderno. Panamá apuesta así por un modelo de movilidad que no solo limpia el aire, sino que reafirma el compromiso de preservar para las generaciones futuras lo que la humanidad ya reconoció como propio.