Después de 55 años de membresía, Chile ha comunicado formalmente su retiro del Movimiento de Países No Alineados mediante una nota verbal a las Naciones Unidas, cerrando un vínculo diplomático que nació en 1971 bajo Salvador Allende. El gobierno de Kast argumenta que la organización pertenece a otro tiempo geopolítico, pero la decisión llega en un momento en que el apoyo del sur global podría ser determinante para los intereses chilenos. Lo que se presenta como una actualización pragmática es leído por muchos como una renuncia a décadas de autonomía estratégica.