En un momento en que la comunidad internacional observa con creciente alarma el cierre del espacio democrático en Nicaragua, la Asamblea Nacional controlada por Daniel Ortega aprobó el 22 de agosto una reforma constitucional que prohíbe la aplicación de leyes extranjeras y resoluciones de organismos internacionales en territorio nicaragüense. La medida, adoptada días después de que la OEA convocara una reunión urgente de cancilleres, representa un intento deliberado de convertir la soberanía en muralla legal contra la presión diplomática exterior. Detrás de este blindaje jurídico persiste una
Nicaragua aprueba reforma para desconocer leyes y resoluciones internacionales
Las represiones del régimen desde 2018 dejaron más de 300 muertos según la ONU y cientos de miles de exiliados, con continua persecución de opositores.