En Buenos Aires, el presidente argentino Javier Milei cerró la CPAC Argentina 2024 con un discurso que trasciende la política doméstica: convocó a la derecha global a librar una guerra de ideas contra el socialismo, al que responsabiliza de décadas de miseria en América Latina y España. Su argumento no es nuevo en la historia de las ideologías, pero sí urgente en su tono: las instituciones culturales, no las urnas, son el verdadero campo de batalla del siglo. En ese escenario, Milei se presenta no solo como presidente de Argentina, sino como portavoz de un movimiento que busca reconfigurar el
Milei arremete contra Sánchez y Zapatero en CPAC: "la tortura que tienen los pobres españoles"
Donde van generan miseria, pero eso abrió la oportunidad de nuevos tiempos
¿Por qué Milei eligió la CPAC para este ataque tan directo a Sánchez y Zapatero? ¿No corre el riesgo de alienar a aliados europeos?
La CPAC es su audiencia natural—políticos de extrema derecha, activistas culturales, gente que ya comparte su marco ideológico. No está buscando convencer a Sánchez; está movilizando a su base y coordinando con otros líderes de derecha. Para él, la relación con Europa es secundaria respecto a la batalla cultural global.
Pero hay que ser precisos: Milei dice que Sánchez y Zapatero son "la tortura" de los pobres españoles. ¿Eso es una caracterización política o una afirmación de hecho? El discurso está lleno de insultos—"basura", "asesino criminal"—pero no presenta datos sobre cómo esos gobiernos empeoraron la vida de los españoles. Es retórica pura.
¿Y la idea de la "batalla cultural"? ¿Es eso una estrategia real o una forma de justificar la polarización?
Para Milei es real. Cree que la izquierda ganó las universidades, los medios, la cultura después de 1989, y que eso es más importante que cualquier victoria electoral. Entonces, para él, ganar esa batalla es el proyecto político central.
Pero aquí hay un problema lógico. Milei dice que los socialistas ganaron la batalla cultural y por eso ganaron políticamente. Pero luego dice que donde gobiernan "generan miseria". Si generan miseria, ¿cómo ganaron la batalla cultural? ¿No debería la miseria haber erosionado su apoyo? El argumento no cierra completamente.
¿Qué significa que Trump, Bukele y Milei representen "nuevos tiempos de libertad"?
Para Milei, significa el fin de la hegemonía de la izquierda. Es una narrativa de contraataque: después de décadas de dominio socialista, ahora es el turno de la derecha. Libertad, en su vocabulario, significa menos estado, menos regulación, menos influencia de la izquierda.
Pero eso es una promesa, no un hecho. Milei está en el poder en Argentina hace poco más de un año. ¿Ha mejorado la vida de los pobres argentinos? ¿Ha ganado la batalla cultural? O está usando la CPAC para proyectar una imagen de victoria que aún no existe en los números reales.
El Pulso
- Milei calificó a los líderes socialistas españoles Pedro Sánchez y Zapatero como 'la tortura que tienen los pobres españoles', elevando su retórica a un registro de confrontación sin concesiones.
- El presidente argentino advirtió que la izquierda no ganó el poder por las urnas, sino infiltrándose silenciosamente en universidades, medios y cultura tras la caída del Muro de Berlín.
- Ante la audiencia, Milei repasó uno por uno los gobiernos latinoamericanos que considera fruto de esa infiltración, desde Lula hasta Maduro, desatando abucheos y aplausos en el salón.
- Frente al diagnóstico, Milei ofreció una alianza: su gobierno junto a Trump y Bukele como vanguardia de una nueva ola de libertad que debe coordinarse internacionalmente a través de la CPAC.
- El mensaje central fue que gestionar bien la economía ya no alcanza — la derecha debe ganar la batalla cultural o perderá todo lo demás.
En Buenos Aires, el presidente argentino Javier Milei cerró la CPAC Argentina 2024 con un discurso que trasciende la política doméstica: convocó a la derecha global a librar una guerra de ideas contra el socialismo, al que responsabiliza de décadas de miseria en América Latina y España. Su argumento no es nuevo en la historia de las ideologías, pero sí urgente en su tono: las instituciones culturales, no las urnas, son el verdadero campo de batalla del siglo. En ese escenario, Milei se presenta no solo como presidente de Argentina, sino como portavoz de un movimiento que busca reconfigurar el orden político occidental.
Javier Milei tomó el podio de clausura de la CPAC Argentina 2024 en Buenos Aires con un discurso sin zonas grises: los líderes socialistas de España y América Latina son el enemigo, y la derecha debe librar una guerra cultural para detenerlos. Ante cientos de simpatizantes, nombró a Pedro Sánchez y a Rodríguez Zapatero como 'la tortura que tienen los pobres españoles' y remató con una consigna más amplia: 'Hay que acabar de una vez por todas con la basura del socialismo'.
Su argumento central fue que la izquierda ganó una batalla decisiva no en las urnas, sino en las instituciones. Tras la caída del Muro de Berlín, explicó, los socialistas avanzaron sin oposición real porque nadie los disputó en universidades, medios y cultura. 'Como no tenían rival ganaron la batalla cultural', dijo, sin ocultar su posición personal: 'No me caen bien los zurdos, no se sorprendan'. Luego enumeró los gobiernos que considera prueba de esa infiltración, desde el kirchnerismo en Argentina hasta Maduro en Venezuela — a quien llamó 'asesino criminal' — pasando por Lula, Petro y Castro, cada nombre recibido con reacción inmediata del público.
Pero Milei no se quedó en el diagnóstico. Presentó su propia administración junto a las de Donald Trump y Nayib Bukele como el inicio de una nueva ola de libertad. Y asignó a la CPAC un rol estratégico concreto: coordinar internacionalmente a la derecha para que, en sus palabras, 'los zurdos no nos entren por ningún lado'. El discurso fue, en esencia, un llamado a la movilización ideológica global, con Milei posicionándose como uno de sus principales voceros.
Javier Milei subió al podio de clausura de la CPAC Argentina 2024 el miércoles con un mensaje sin matices: los líderes socialistas de España y América Latina son el enemigo, y la derecha debe librar una guerra cultural para detenerlos. Ante cientos de simpatizantes argentinos y extranjeros reunidos en un salón de hotel en Buenos Aires, el presidente argentino no dudó en nombrar a Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero como "la tortura que tienen los pobres españoles", antes de lanzar una consigna más amplia: "Hay que acabar de una vez por todas con la basura del socialismo".
La CPAC, foro nacido en Estados Unidos en 1972 que ahora congrega a políticos de la extrema derecha latinoamericana y al ala más radical del Partido Republicano estadounidense, proporcionó la plataforma perfecta para Milei. Su argumento central fue que la izquierda ganó una batalla decisiva no en las urnas, sino en las instituciones. Después de la caída del muro de Berlín, explicó, los socialistas avanzaron sin oposición real porque "a alguien se le ocurrió decir que la caída del muro era el fin de la historia". Se infiltraron en universidades, medios de comunicación y cultura. "Como no tenían rival ganaron la batalla cultural. Fueron exitosos políticamente", dijo Milei, quien no se abstuvo de aclarar: "No me caen bien los zurdos, no se sorprendan".
Luego enumeró los gobiernos que considera prueba de esa infiltración. En Argentina, cuatro administraciones kirchneristas. En Chile, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric. En Uruguay, Pepe Mújica y Tabaré Vázquez. En Paraguay, Fernando Lugo. En Bolivia, Hugo Morales. En Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff—cuando mencionó a Lula, la audiencia abucheó. En Perú, Pedro Castillo. En Colombia, Gustavo Petro. En Venezuela, Nicolás Maduro, a quien Milei llamó "asesino criminal", y antes de él, Hugo Chávez. También incluyó a Fidel Castro, a quien se refirió como "basura".
Pero Milei no se limitó a la crítica. Presentó su propia administración y la de otros líderes de derecha como parte de una nueva ola. "Fueron exitosos en lo cultural, en lo político, pero donde van generan miseria y eso abrió la oportunidad de que hoy en el mundo, de la mano de Donald Trump, Nayib Bukele y nosotros en Argentina, se respiren nuevos tiempos de libertad", afirmó. El mensaje era claro: la gestión económica competente, como la de los años noventa, ya no es suficiente. Lo que importa ahora es ganar la batalla cultural.
En ese contexto, Milei asignó a la CPAC un rol estratégico. "No alcanza gestionar bien", dijo ante la multitud. "Es necesario dar la batalla cultural y, en eso, la CPAC tiene un rol fundamental, para coordinar internacionalmente, para que los zurdos no nos entren por ningún lado". El discurso de clausura fue, en esencia, un llamado a la movilización ideológica global de la derecha, con Milei posicionándose como uno de sus voceros principales.
Citas Notables
Hay que acabar de una vez por todas con la basura del socialismo— Javier Milei, en la CPAC Argentina 2024
No alcanza gestionar bien... es necesario dar la batalla cultural y, en eso, la CPAC tiene un rol fundamental, para coordinar internacionalmente— Javier Milei