Cinco días después de entregar el poder, Gustavo Petro solicitó al Senado colombiano autorización constitucional para ausentarse del país durante un año entero, invocando compromisos personales, políticos y académicos en el exterior. La petición, que la Constitución exige a todo expresidente reciente como mecanismo de rendición de cuentas, llega en un momento en que Colombia aún contabiliza los muertos de un terremoto devastador y en que el nuevo gobierno promete judicializar al saliente. Entre las restricciones internacionales que pesan sobre Petro y la maquinaria política que históricamente
Petro solicita autorización al Senado para abandonar Colombia durante un año
El terremoto de magnitud 7,4 que precedió esta solicitud dejó más de 200 víctimas en el occidente de Colombia.