Cuando la tierra se abrió bajo Venezuela el pasado junio, España envió no solo manos humanas sino también narices entrenadas: ocho perros de la Unidad Militar de Emergencias que, entre el calor extremo y el olor de los tápers de los voluntarios, buscaron vida entre los escombros de más de cinco mil muertos. Su historia es la de una disciplina silenciosa puesta a prueba por el caos, y la de los vínculos entre el ser humano y el animal cuando ambos se adentran juntos en lo peor.
Los perros de la UME en Venezuela: héroes de cuatro patas contra los escombros
Más de 5.300 fallecidos reportados en los terremotos de Venezuela, con estimaciones de más de 29.000 desaparecidos según registros ciudadanos, incluyendo 139 españoles en paradero desconocido.