En Cobán, Alta Verapaz, 142 mujeres provenientes de todos los rincones de Guatemala se reúnen esta noche para que una de ellas sea coronada como la 58ª Reina Indígena Rab'in Ajaw, la Hija del Rey. No es un concurso de apariencias: cada candidata porta una lengua materna, un territorio y una cosmovisión que ha resistido siglos de presión cultural. En un mundo que tiende a disolver lo propio, este festival —reconocido desde 2019 como Patrimonio Cultural Intangible— afirma que la identidad maya no solo sobrevive, sino que merece ser celebrada y liderada por las mujeres que la encarnan.