15 millones de personas viven bajo amenaza de inundaciones glaciares, principalmente en Asia Central, los Andes y los Alpes, con la mitad concentrada en Perú, India, China y Pakistán. Los lagos glaciares han crecido un 50% desde 1990 debido al retroceso acelerado de glaciares impulsado por el calentamiento global, creando depósitos de agua retenidos por morrenas inestables.
La tragedia de Nepal expone el riesgo creciente de los lagos glaciares: 15 millones en peligro
El agua no está tras una presa sólida, sino por barreras frágiles de hielo
¿Por qué esta tragedia en Nepal es diferente de otras inundaciones? ¿Qué hace que un GLOF sea tan peligroso?
Un GLOF no es una inundación normal. El agua está contenida por barreras naturales de hielo y sedimentos que son muy frágiles. Cuando se rompen, toda esa agua sale de golpe, con una fuerza que puede arrasar valles enteros. Y el cambio climático está haciendo que haya más lagos glaciares y que sean más inestables.
Pero espera. El artículo dice que todavía no está claro qué laguna se desbordó en el Tíbet. ¿Cómo sabemos que fue un GLOF y no algo más?
Tienes razón. El artículo dice "todo indica" que fue un colapso glaciar, pero no es confirmado. Es una hipótesis basada en la ubicación y el tipo de riada, pero la confirmación definitiva aún está pendiente.
¿Y esos 15 millones de personas en riesgo? ¿Cómo se calcula eso?
Viene de un mapa global de riesgo publicado en 2023 en Nature Communications. Identificaron las zonas geográficas donde viven personas en territorios expuestos a GLOFs potenciales. Pero es una estimación basada en proximidad a glaciares y lagos glaciares, no en un censo directo.
Exacto. Y hay que notar que en lugares remotos como los Andes y el Himalaya, muchos GLOFs históricos fueron difíciles de confirmar hasta que llegaron los satélites. Así que el número de eventos reales podría ser mayor que lo documentado.
Eso es importante. El registro histórico es incompleto. Pero lo que sí sabemos es que desde principios del siglo XX hasta 2010, los GLOFs documentados se multiplicaron por seis. Eso es un cambio real y medible.
¿Y Suiza? ¿Cómo lograron evitar una catástrofe?
Monitorizaron el glaciar con sensores y detectaron desplazamientos importantes. Evacuaron el pueblo dos días antes de que ocurriera la riada. Fue prevención basada en vigilancia constante.
Pero eso solo fue posible porque Suiza tiene recursos. El artículo reconoce que en países en desarrollo es mucho más difícil. No es una solución que se pueda replicar fácilmente en Nepal, Perú o Pakistán.
Cierto. Por eso los expertos dicen que al menos hay que identificar las zonas de riesgo alto y crear sistemas de alerta temprana. No se puede monitorizar todo, pero se puede priorizar.
Le Pouls
- 15 millones de personas viven bajo amenaza de inundaciones glaciares, la mitad en Perú, India, China y Pakistán
- Los GLOFs se han multiplicado por seis desde principios del siglo XX: de 7,6 anuales a 43,7 en los años diez del siglo XXI
- Los lagos glaciares han crecido un 50% en número y superficie desde 1990
- 44 riadas glaciares documentadas han matado al menos 3.636 personas; en 1941, una riada en Huaraz, Perú, mató a más de 1.800 personas
- 3.151 riadas glaciares registradas desde el año 850 hasta 2022 en 27 países
15 millones de personas viven bajo amenaza de inundaciones glaciares, principalmente en Asia Central, los Andes y los Alpes, con la mitad concentrada en Perú, India, China y Pakistán. Los lagos glaciares han crecido un 50% desde 1990 debido al retroceso acelerado de glaciares impulsado por el calentamiento global, creando depósitos de agua retenidos por morrenas inestables.
Una tragedia en Nepal y el Tíbet causada por el colapso de un glaciar expone el creciente riesgo de inundaciones repentinas de lagos glaciares (GLOF), un fenómeno que se ha multiplicado por seis en un siglo debido al cambio climático.
Una riada catastrófica en el Tíbet y Nepal ha dejado centenares de muertos y miles de desaparecidos, y todo apunta a que su origen fue el colapso de una masa de hielo que desencadenó lo que los científicos llaman un GLOF: una inundación repentina provocada por el desborde de un lago glaciar. El fenómeno no es nuevo, pero su frecuencia se ha transformado de manera alarmante. En el último siglo, estas riadas se han multiplicado por seis, impulsadas por el aumento de temperaturas asociado al cambio climático. Hoy, aproximadamente 15 millones de personas en todo el mundo viven en territorios expuestos a este riesgo, la mitad de ellas concentradas en Perú, India, China y Pakistán, en regiones montañosas donde los glaciares dominan el paisaje.
Los Andes, el Himalaya y los Alpes son los puntos calientes de este fenómeno. Juan Ignacio López, experto en glaciares del Instituto Pirenaico de Ecología, explica que los glaciares han estado retrocediendo desde 1950, pero desde 1990 ese retroceso se aceleró de forma dramática. Los últimos cuatro años figuran entre los cinco con mayores pérdidas de hielo en toda la serie histórica registrada. En el Himalaya, uno de los puntos más críticos del planeta para la pérdida de masa glacial, el patrón es el mismo: un retroceso generalizado que no responde a factores locales, sino al incremento térmico causado por el cambio climático de origen humano.
Este retroceso tiene una consecuencia directa y peligrosa: los lagos glaciares han crecido un 50% en número y superficie desde los años noventa. El agua de deshielo se acumula en depósitos naturales que no están contenidos por presas sólidas construidas por humanos, sino por morrenas —lomas de hielo y sedimentos— o bloques de hielo que son profundamente inestables. Cuando estas barreras naturales se desestabilizan, ya sea por presión del agua, movimientos sísmicos o simplemente por degradación térmica, se desencadena una avenida repentina de proporciones devastadoras. Jesús Revuelto, investigador del mismo instituto, señala que esta combinación de más lagos glaciares y mayor presión demográfica en las montañas ha creado un escenario de riesgo sin precedentes para millones de personas.
Un mapa global de riesgo de GLOF publicado en 2023 en Nature Communications identificó las zonas más vulnerables: Asia Central, particularmente donde convergen China, Nepal, India y Pakistán alrededor del Himalaya; los Andes en Perú, Bolivia, Chile y Argentina; y los Alpes en Suiza, Italia, Francia y Austria. Otras regiones como el noroeste de Norteamérica, Islandia y Escandinavia también están expuestas, aunque con menor intensidad. La mitad de los 15 millones de personas en riesgo vive en las montañas de Perú, India, Pakistán y China. López resume la geografía del peligro: más de la mitad de la población mundial expuesta a riesgos glaciares habita en el Himalaya y otras cordilleras altas de Asia, mientras que los Andes, especialmente en Perú, representan otro punto crítico, aunque décadas de inversión en medidas preventivas han reducido significativamente la mortalidad en esa región.
Los números documentados revelan la aceleración del fenómeno. Desde comienzos del siglo XX hasta la década de 2010, la media anual de GLOF documentados pasó de 7,6 anuales en la primera década del siglo XX a 43,7 en los años diez del siglo actual. Revuelto analiza este aumento: por un lado, la población mundial ha crecido y hay más capacidad de registrar estos eventos mediante vídeos y satélites, especialmente en zonas remotas. Por otro lado, el cambio climático aumenta las temperaturas, lo que genera más fusión de hielo que desemboca en estas lagunas, desestabilizando las presas naturales y generando grandes deslizamientos y riadas.
La base de datos histórica de GLOFs de la Universidad de Viena ha identificado 3.151 riadas glaciares desde el año 850 hasta 2022 en 27 países. La mayoría ocurrió en Norteamérica (833), Asia Central (569), los Alpes (443) y los Andes (337). En áreas remotas como los Andes y el Himalaya, muchos de estos eventos fueron difíciles de confirmar hasta la llegada de las imágenes satelitales, por lo que el registro histórico es incompleto. Aún no está claro qué laguna específica se desbordó tras el colapso del glaciar del Tíbet que causó la tragedia actual. De los eventos documentados, 44 riadas glaciares mataron al menos a 3.636 personas, cifra que no incluye las víctimas de los últimos cuatro años. Una de las más catastróficas ocurrió en 1941 en Perú, cuando un fragmento de glaciar cayó en una laguna, generando una ola que rompió el dique natural y creó una riada que arrasó la ciudad de Huaraz, matando a más de 1.800 habitantes. Hace poco, el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña peruano advirtió que al menos 58 lagunas de los Andes están en riesgo muy alto de desbordamiento.
La prevención es posible, aunque desigualmente accesible. En Suiza, hace poco más de un año, en el pueblo de Blatten, las autoridades monitorizaron un glaciar y sus laderas con sensores y equipos de detección sísmica, constataron desplazamientos muy importantes y evacuaron el pueblo dos días antes de que ocurriera una enorme riada. En los Alpes hay recursos suficientes para este tipo de vigilancia continua. Pero en países en desarrollo como Nepal, India o Pakistán, la tarea es mucho más compleja. Hay más zonas potencialmente peligrosas, desniveles más amplios y menos infraestructura de monitoreo. La solución no es vigilar cada montaña, sino al menos identificar y acotar las zonas susceptibles a deslizamientos y los valles donde podrían desembocar las riadas, creando sistemas de alerta temprana que permitan evacuaciones preventivas como la que salvó a Blatten.
Citations marquantes
Los glaciares están retrocediendo desde 1950, y desde 1990 lo hacen de una forma acelerada. Los últimos cuatro años están entre los cinco que más pérdidas han tenido de la serie histórica.— Juan Ignacio López, experto en glaciares del Instituto Pirenaico de Ecología
El agua no está tras una presa sólida, como las construidas por los humanos, sino por morrenas o bloques de hielo, que son muy inestables.— Jesús Revuelto, investigador del Instituto Pirenaico de Ecología