En la tarde del viernes, mientras tormentas eléctricas convergían sobre el sur de Florida, los residentes de Lighthouse Point fueron testigos de uno de esos fenómenos que recuerdan cuán impredecible y vasta es la atmósfera: un landspout, un tornado nacido no de la furia organizada de una supertormenta, sino de la geometría silenciosa de corrientes ascendentes. El evento, breve pero visible, se inscribió en una jornada de lluvia intensa que dejó inundaciones menores en Broward y Palm Beach, y que anticipa días de cielos cargados para la región.