En los márgenes del verano, donde los horarios escolares se disuelven, algunos niños neurodivergentes encuentran en un mazo de cartas o una moneda que desaparece algo que el aula rara vez les ofrece: la experiencia genuina del logro. Investigaciones publicadas en revistas científicas internacionales confirman que los programas de magia mejoran de forma estadísticamente significativa la autoestima, las habilidades sociales y el pensamiento creativo en niños con TDAH y TEA. Lo que parece entretenimiento resulta ser, en manos de quienes lo estudian, una forma de terapia que trabaja con los intere