En Ceuta, la desinformación ha demostrado una vez más su capacidad para transformar la percepción colectiva sin necesidad de verdad: bastaron meses de rumores repetidos en redes y conversaciones cotidianas para convertir a los trabajadores humanitarios en objeto de hostilidad y peligro físico. Lo que se fractura no es solo la reputación de las organizaciones, sino el tejido de solidaridad que hace posible atender a quienes más lo necesitan. La historia de Ceuta es, en el fondo, la historia de cómo una mentira sostenida puede desmantelar lo que la compasión construyó.
El origen del rechazo a las ONGs en Ceuta: bulos y ataques contra humanitarios
Trabajadores humanitarios han sido atacados y enfrentan peligro físico debido a la hostilidad generada por desinformación.