En el mercado digital donde el valor percibido de un juego puede superar fácilmente los sesenta euros, Nintendo ha abierto esta semana una ventana inusual: decenas de títulos para Switch y Switch 2 disponibles por menos de un euro, con colecciones enteras por debajo de seis. Es el tipo de momento que recuerda que el acceso a la cultura lúdica no siempre tiene que ser un privilegio costoso, aunque la oportunidad, como todas, tiene fecha de caducidad.