Zelenski acusa a Putin de minar presa en Jersón para provocar catástrofe humanitaria

Se han exhumado 146 cuerpos en Liman, Donetsk; 111 civiles y 35 militares ucranianos. Cortes de suministro eléctrico afectan a población civil en múltiples regiones.
El terror ruso continuará, pero no sucumbiremos a la paz por coerción
Declaración del primer ministro ucraniano Denis Shmigal sobre los continuos ataques a infraestructura civil y la respuesta de Ucrania a las amenazas rusas.

A 240 días del inicio de la invasión, Ucrania y Rusia se enfrentan no solo en los campos de batalla sino también sobre el destino de infraestructuras civiles cuya destrucción podría desencadenar catástrofes de alcance regional. La acusación de Zelenski de que Moscú ha minado la presa de Kajovka —cuya ruptura inundaría decenas de localidades y amenazaría la seguridad nuclear de Zaporiyia— revela hasta qué punto la guerra ha convertido el agua, la electricidad y el calor en armas. En este momento de la historia, la línea entre combate militar y terror civil se vuelve cada vez más difícil de trazar.

  • Zelenski advierte que la presa de Kajovka está minada y que su destrucción inundaría 80 localidades y pondría en riesgo el enfriamiento de la central nuclear de Zaporiyia.
  • Rusia despliega 2.000 soldados adicionales en Jersón para frenar el avance ucraniano, mientras intensifica los bombardeos contra instalaciones eléctricas en todo el país.
  • Los cortes de luz se extienden por varias regiones ucranianas, incluida Kiev, y el primer ministro Shmigal advierte que los sistemas de agua y calefacción podrían ser los próximos objetivos.
  • Ucrania promete contraatacar con mayor fuerza si la presa es destruida, mientras Reino Unido, Francia y Alemania exigen una investigación de la ONU sobre el uso de drones iraníes por parte de Moscú.
  • En Liman, Donetsk, la exhumación de 146 cuerpos —111 civiles y 35 militares ucranianos— pone rostro humano al costo real de la ocupación.

A 240 días de la invasión, Zelenski acusó a Rusia de haber minado la presa de Kajovka en Jersón, advirtiendo que su destrucción inundaría ochenta localidades a lo largo del Dniéper y comprometería el sistema de refrigeración de la central nuclear de Zaporiyia. Moscú rechazó las acusaciones de inmediato: el funcionario ruso Kirill Stremousov las calificó de falsas y negó cualquier acción sobre la presa.

Mientras tanto, los bombardeos rusos contra infraestructuras energéticas obligaron a Ucrania a imponer cortes eléctricos controlados en varias regiones, principalmente entre las cinco y las once de la noche. El primer ministro Shmigal fue más allá y advirtió que los sistemas de agua y calefacción también podrían ser objetivos, instando a la población a prepararse con provisiones y ropa de abrigo.

Desde la oficina presidencial, Andriy Yermak respondió con firmeza: Ucrania no cederá ante la coerción y contraatacará con mayor fuerza si la presa es destruida. Yermak interpretó la amenaza sobre infraestructura civil como una señal de que el chantaje nuclear previo no había surtido efecto.

En el plano internacional, Reino Unido, Francia y Alemania solicitaron una investigación de la ONU sobre el uso de drones iraníes por parte de Rusia, que Ucrania afirma derribar en un 85% de los casos. Tanto Teherán como Moscú negaron el suministro y el empleo de dichos artefactos. En un gesto diplomático inusual, el secretario de Defensa estadounidense Lloyd Austin habló por teléfono con su homólogo ruso Shoigu, subrayando la importancia de mantener canales de comunicación abiertos.

Sobre el terreno, la brutalidad del conflicto quedó expuesta en Liman, Donetsk, donde la policía ucraniana completó la exhumación de 146 cuerpos en una fosa común: 111 civiles y 35 militares. Nuevos ataques con misiles sacudieron Járkov y Zaporiyia, dejando al menos diez heridos.

A los 240 días de la invasión rusa, Volodimir Zelenski acusó el viernes a Moscú de haber minado la presa de Kajovka en la región de Jersón, advirtiendo que su destrucción provocaría una catástrofe ambiental de dimensiones masivas. Según el presidente ucraniano, la ruptura del dique inundaría ochenta localidades en el valle bajo del río Dniéper, incluida la propia ciudad de Jersón, y comprometería gravemente el sistema de refrigeración de la central nuclear de Zaporiyia. La acusación llegó mientras Rusia intensificaba su presencia militar en la zona, desplegando dos mil soldados adicionales para contener el avance de las fuerzas ucranianas que han recuperado recientemente ochenta y ocho localidades ocupadas en la región.

Moscú rechazó de inmediato las acusaciones. Kirill Stremousov, funcionario designado por Rusia en Jersón, calificó las afirmaciones de Zelenski como "falsas" y negó que se hubiera iniciado la explotación de la presa hidroeléctrica. Sin embargo, la denuncia del presidente ucraniano se enmarcaba en un contexto más amplio de deterioro de las condiciones civiles en todo el país. Las autoridades ucranianas ordenaron cortes temporales de suministro eléctrico en varias regiones, incluida Kiev, tras los constantes bombardeos rusos contra infraestructuras energéticas. El operador nacional Ukrenergo reconoció que el "fuerte aumento" en el consumo de energía hacía necesarias restricciones "controladas", principalmente entre las cinco y las once de la noche.

Denis Shmigal, primer ministro de Ucrania, amplió las advertencias sobre los objetivos rusos más allá de las instalaciones eléctricas. Advirtió que las fuerzas armadas rusas podrían dirigirse también contra sistemas de suministro de agua y calefacción, instando a la población a prepararse para posibles cortes prolongados y a abastecerse de agua potable y ropa de abrigo. "Es obvio que el terror ruso continuará", declaró Shmigal, quien reconoció que los cortes de suministro eran "probables" en los próximos días.

La oficina de Zelenski respondió a las amenazas rusas con una contrapromesa de represalias. Andriy Yermak, jefe de la oficina presidencial, afirmó que Ucrania "no sucumbirá a la paz por coerción" y amenazó con "contraatacar aún más fuerte" si Rusia destruía la presa de Kajovka. Yermak sugirió que Rusia había recurrido a la amenaza de destrucción de infraestructura civil porque "el chantaje nuclear no funcionó", en referencia a los intentos previos de Moscú de utilizar la central de Zaporiyia como palanca de negociación.

En paralelo, las Fuerzas Armadas ucranianas lanzaron un llamamiento directo al pueblo bielorruso y a sus militares para que no participen en la guerra. En un comunicado del Estado Mayor General, Ucrania advirtió que el presidente Alexander Lukashenko intentaba "arrastrar" a Bielorrusia a una "guerra sucia" y recordó siglos de amistad y cooperación entre ambos pueblos. El comunicado ofrecía una salida a los soldados bielorrusos que fueran obligados a cruzar la frontera: "Nadie le disparará", aseguraba, si bajaban los brazos y se rendían a las fuerzas ucranianas. Lukashenko, por su parte, negó cualquier preparativo para entrar en la guerra, afirmando que Bielorrusia "no va a ninguna parte" y desestimando informes de movilización encubierta como simples "revisiones de listas" que se hacen "todos los años".

La dimensión internacional del conflicto se amplió cuando Reino Unido, Francia y Alemania pidieron una investigación de la ONU sobre el uso de drones iraníes por parte de Rusia. Según un portavoz de la fuerza aérea ucraniana, Yuriy Ihnat, Ucrania estaba derribando el ochenta y cinco por ciento de los drones "kamikaze" de fabricación iraní disparados por Moscú, aunque reconoció que eran menos efectivos contra misiles balísticos. Teherán negó haber suministrado tales drones, mientras que el Kremlin negó haberlos empleado. Irán, por su parte, pidió a sus ciudadanos que abandonaran Ucrania por la "intensificación" del conflicto.

En otro frente diplomático, el secretario de Defensa estadounidense Lloyd Austin conversó por teléfono con su homólogo ruso, Serguéi Shoigu, en una rara comunicación entre ambas potencias desde el inicio de la invasión. El Pentágono enfatizó la importancia de mantener abiertos los "canales de comunicación" en medio de la guerra en curso. Mientras tanto, Ucrania anunció nuevas sanciones contra más de dos mil quinientas personas físicas y mil trescientas setenta y cuatro entidades jurídicas rusas y extranjeras, incluyendo a las hijas del presidente Putin, Katerina Tijonova y Maria Putina, así como a la exgimnasta Alina Kabaeva, a quien muchos señalan como pareja del mandatario ruso.

La realidad sobre el terreno continuaba siendo brutal. La policía ucraniana completó la exhumación de ciento cuarenta y seis cuerpos en un enterramiento masivo en la ciudad de Liman, en la provincia de Donetsk, recientemente recuperada por las fuerzas ucranianas. De los cadáveres encontrados, ciento once eran civiles y treinta y cinco militares ucranianos. Mientras tanto, explosiones sacudieron las ciudades de Járkov y Zaporiyia tras nuevos ataques con misiles rusos, dejando al menos diez heridos en Járkov, donde un proyectil alcanzó una instalación industrial.

Los agregados y el dique de la central hidroeléctrica de Kajovka fueron minados por terroristas rusos. Una ruptura provocaría una catástrofe de grandes dimensiones.
— Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania
Es obvio que el terror ruso continuará. Los cortes de suministro son probables, así que estén preparados.
— Denis Shmigal, primer ministro de Ucrania
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué es tan importante esta presa de Kajovka que Zelenski la menciona junto con la central nuclear de Zaporiyia?

Model

Porque si se destruye, no solo inunda ochenta pueblos y ciudades en el valle del Dniéper. También corta el suministro de agua de refrigeración a la central nuclear más grande de Europa. Sin esa agua, el reactor se sobrecalienta. Es una amenaza doble: catástrofe ambiental inmediata y riesgo nuclear a largo plazo.

Inventor

¿Cree que Rusia realmente minó la presa, o es una acusación sin fundamento?

Model

Zelenski no hace acusaciones al azar. Tiene servicios de inteligencia. Lo que sí es cierto es que Rusia controla la presa, así que tiene la capacidad. Y lo que vemos es que Rusia está usando la infraestructura civil como arma: cortes de luz, amenazas de agua. La presa encaja en ese patrón.

Inventor

¿Por qué Ucrania apela directamente al pueblo bielorruso en lugar de negociar con Lukashenko?

Model

Porque Lukashenko no negocia. Pero los soldados bielorrusos sí pueden elegir. Ucrania les ofrece una salida honrosa: rendirse sin ser disparados. Es una estrategia para debilitar la coalición rusa sin disparar un tiro.

Inventor

¿Qué significa que Estados Unidos y Rusia mantengan "canales de comunicación" abiertos en medio de todo esto?

Model

Significa que ni siquiera en guerra total se corta todo diálogo. Es una válvula de seguridad. Evita malentendidos que podrían escalar a algo peor. Pero no significa que haya negociación sobre el conflicto en Ucrania.

Inventor

Los drones iraníes parecen ser un punto de fricción importante.

Model

Sí. Porque si Irán está armando a Rusia, entonces Occidente tiene que decidir si sanciona a Irán más duramente, o si presiona a Rusia de otra forma. Es una forma de que Rusia diversifique sus fuentes de armas cuando sus propias fábricas no dan abasto.

Inventor

¿Qué le dice a usted el hecho de que exhumen 146 cuerpos en Liman?

Model

Que la ocupación rusa dejó un rastro de muerte civil. Ciento once civiles. Eso no es daño colateral de combate. Es lo que sucede cuando una ciudad está bajo control militar extranjero durante meses. Y Liman es solo una ciudad. Hay más fosas por encontrar.

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