Hay momentos en que la justicia de un país cruza fronteras y se encuentra con la historia personal de quien la ejerció. Alejandro Toledo, expresidente del Perú que gobernó entre 2001 y 2006, vive hoy en California bajo arresto domiciliario, mientras un juez federal ha avalado su entrega a Perú para responder por presuntos sobornos vinculados a Odebrecht. Ahora la Fiscalía estadounidense pide que vuelva a prisión, convencida de que el riesgo de fuga no ha desaparecido, y la última palabra sobre la extradición quedará en manos del Departamento de Estado.
Fiscalía de EE.UU. pide que Alejandro Toledo vuelva a prisión tras fallo de extradición
Toledo representa un riesgo de fuga significativo
¿Qué pidió exactamente la Fiscalía estadounidense este viernes?
Que Toledo vuelva a prisión. Argumenta que, tras el fallo del martes que avaló su extradición, el estatuto ya no permite el arresto domiciliario y que además existe un riesgo significativo de fuga.
¿Y cómo llegó él a estar en su casa?
Lo detuvieron en julio de 2019 en California, estuvo ocho meses preso por riesgo de fuga y en marzo de 2020, con la pandemia, pasó a arresto domiciliario.
Conviene separar lo que está probado de lo que es argumento. El riesgo de fuga es la tesis de la Fiscalía, no una conclusión del juez en esta etapa.
Cierto. El juez solo ha fijado plazos: la respuesta de Toledo el 15 de octubre y la réplica fiscal el 22.
¿La extradición ya es un hecho?
No. Falta la decisión final del Departamento de Estado, que por ahora no se ha pronunciado.
Y el habeas corpus que anuncia Toledo es todavía una intención. Aunque se admitiera, no suspende la extradición de forma automática.
¿Qué hay de las acusaciones de fondo?
Los 35 millones de dólares de Odebrecht son lo que sostienen las investigaciones de la Fiscalía peruana; son una imputación, no una condena.
Il Polso
- La Fiscalía de Estados Unidos exige que Alejandro Toledo regrese a prisión apenas tres días después de que un juez avalara su extradición a Perú.
- El fiscal sostiene que existe un riesgo significativo de fuga y que no hay circunstancias especiales que justifiquen mantenerlo en libertad.
- Toledo prepara un habeas corpus alegando que se le negó su derecho a la defensa, un recurso que podría frenar temporalmente la extradición.
- El calendario marca el 15 de octubre para la respuesta de Toledo y el 22 de octubre para la réplica fiscal, mientras el Departamento de Estado aún no se pronuncia.
Hay momentos en que la justicia de un país cruza fronteras y se encuentra con la historia personal de quien la ejerció. Alejandro Toledo, expresidente del Perú que gobernó entre 2001 y 2006, vive hoy en California bajo arresto domiciliario, mientras un juez federal ha avalado su entrega a Perú para responder por presuntos sobornos vinculados a Odebrecht. Ahora la Fiscalía estadounidense pide que vuelva a prisión, convencida de que el riesgo de fuga no ha desaparecido, y la última palabra sobre la extradición quedará en manos del Departamento de Estado.
Este viernes, la Fiscalía de Estados Unidos presentó ante la Corte del Distrito Norte de California una petición concreta: que el expresidente peruano Alejandro Toledo, quien gobernó entre 2001 y 2006, vuelva a prisión. La solicitud llega tres días después de que el juez federal Thomas Hixson concluyera que existía causa probable para extraditarlo a Perú, donde debe responder por corrupción.
La Fiscalía sostiene que Toledo representa un riesgo significativo de fuga y que no hay circunstancias especiales que justifiquen mantenerlo fuera de prisión. Por eso pide revocar el arresto domiciliario otorgado en marzo de 2020, cuando la pandemia de covid-19 le permitió salir de la cárcel tras ocho meses detenido. El juez fijó el 15 de octubre como fecha para la respuesta de Toledo y el 22 de octubre para la réplica de la Fiscalía.
Toledo, por su parte, ya anunció que presentará un habeas corpus, argumentando que no se preservó su derecho a la defensa durante el proceso. Ese recurso podría suspender temporalmente la extradición, aunque la Corte tendría que ordenarlo de forma explícita. La decisión final corresponde ahora al Departamento de Estado, que todavía no se ha pronunciado.
En Perú, las investigaciones señalan que el exmandatario, hoy de 75 años, habría recibido hasta 35 millones de dólares de Odebrecht a cambio de favorecer a la constructora durante su gobierno. Lo que viene se medirá en las fechas de octubre y en la respuesta del Departamento de Estado.
Este viernes, la Fiscalía de Estados Unidos presentó un escrito ante la Corte del Distrito Norte de California con una petición concreta: que el expresidente peruano Alejandro Toledo, que gobernó entre 2001 y 2006, vuelva a prisión. La solicitud llega tres días después de que un juez federal avalara su extradición a Perú, donde debe ser juzgado por corrupción.
El magistrado a cargo es Thomas Hixson, quien el martes concluyó que existía causa probable para extraditar a Toledo. El proceso judicial que desembocó en ese fallo se extendió por más de dos años. Según el escrito, al que tuvo acceso la agencia EFE, el estatuto de extradición ya no permite que Toledo permanezca bajo arresto domiciliario, de modo que la Fiscalía pide su ingreso en prisión.
El argumento no se queda en lo formal. Los fiscales sostienen que, aun si el arresto domiciliario fuera una posibilidad, Toledo representa un riesgo significativo de fuga y que no hay ninguna circunstancia especial que justifique mantenerlo en libertad. Por eso piden que se revoque la medida dictada en marzo de 2020. Según informó la periodista Karem Barboza, de El Comercio, el juez Hixson tomó conocimiento del pedido de encarcelamiento provisional y fijó un calendario: Toledo debe presentar su respuesta el 15 de octubre y la Fiscalía podrá replicar el 22 de octubre.
La trayectoria de su situación procesal explica el peso de esa petición. Toledo fue detenido en julio de 2019 en California, donde ha residido en los últimos años. Pasó ocho meses en prisión, porque el juez apreció entonces un riesgo de fuga. En marzo de 2020, con el estallido de la pandemia de covid-19, logró salir de la cárcel y pasó a arresto domiciliario, la condición que ahora la Fiscalía quiere revertir.
La decisión de fondo sobre la extradición no está en manos del juez. Corresponde ahora al Departamento de Estado tomar la resolución final, y hasta el momento el Gobierno estadounidense no se ha pronunciado. El fallo de Hixson, además, no es apelable.
Toledo, sin embargo, ya anunció su estrategia. El mismo martes, en una entrevista con EFE, adelantó que pedirá un habeas corpus, alegando que durante el proceso no se preservó su derecho a la defensa. Si la justicia lo admite, el recurso podría suspender temporalmente la extradición, aunque no es un efecto automático: la Corte tendría que ordenarlo de manera explícita.
En Perú, las investigaciones de la Fiscalía indican que el exmandatario, hoy de 75 años, habría recibido hasta 35 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de favorecer a la empresa en sus negocios en el país mientras ejercía la jefatura del Gobierno.
Lo próximo que habrá que seguir son las fechas del 15 y el 22 de octubre, cuando se conocerán los argumentos de ambas partes sobre su regreso a prisión, y la eventual decisión del Departamento de Estado sobre la extradición.
Citazioni salienti
Incluso si el arresto domiciliario fuera una posibilidad, Toledo representa un riesgo de fuga significativo, y no hay circunstancia especial alguna que justifique su puesta en libertad.— Fiscalía de EE.UU., en su escrito