En el umbral del centenario del nacimiento de Fidel Castro, Cuba y Rusia se encuentran en La Habana no solo para intercambiar libros, sino para reafirmar una amistad que lleva décadas tejida entre ideologías, guerras frías y memorias compartidas. La Feria del Libro 2026, con Rusia como País Invitado de Honor, despliega más de mil quinientos títulos —desde Tolstoi hasta voces contemporáneas— como prueba de que la cultura puede ser, también, un acto diplomático. Lo que comienza en agosto en la capital cubana viajará por toda la isla hasta septiembre, llevando consigo películas, música soviética