En catorce comunidades autónomas españolas, diez mil mujeres están siendo convocadas a participar en MamoRisk, un proyecto que aspira a transformar la detección del cáncer de mama pasando de un cribado colectivo a una predicción verdaderamente individual. La iniciativa, liderada por el CNIO junto a instituciones gallegas, combina genética, inteligencia artificial aplicada a mamografías y hábitos de vida para clasificar el riesgo de cada mujer como bajo, intermedio o alto. Es un momento en que la medicina preventiva intenta dejar de hablar a las multitudes para comenzar a escuchar a cada person