Durante décadas, el reposo fue la respuesta instintiva al dolor de espalda; hoy, la ciencia y la Organización Mundial de la Salud invierten esa lógica. El cuerpo humano, construido para el movimiento, se deteriora en la quietud: los músculos que sostienen la columna se debilitan cuando no se usan, y ese debilitamiento es el origen silencioso del dolor lumbar y cervical que afecta a cientos de millones de personas. En un mundo donde el trabajo frente a pantallas y el sedentarismo son la norma —especialmente en México, donde la obesidad agrava la carga sobre la columna—, la solución no está en e
El sedentarismo, no el ejercicio excesivo, es la causa principal del dolor de espalda
619 millones de personas vivían con dolor lumbar en 2020, siendo la principal causa de discapacidad mundial, con proyecciones de aumentar a 843 millones en 2050.