En uno de los corredores marítimos más vitales del planeta, el estrecho de Ormuz permanece bloqueado bajo la sombra de la tensión iraní, mientras Europa eleva su voz diplomática para reclamar lo que considera un derecho fundamental del comercio global: la libertad de navegación. El Consejo Europeo, encabezado por la presidenta Kaja Kallas, ha presentado una demanda formal a Irán exigiendo el cese de los ataques contra buques comerciales y la reapertura irrestricta del paso que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico. Por este estrecho fluye aproximadamente un tercio del petróleo que muev