Solo los plásticos tipo 1 y 2 se reciclan realmente; el resto va directo al vertedero, mientras el símbolo de reciclaje induce al consumidor a creer que todo es recuperable. Estados Unidos exportaba 545.000 toneladas anuales de plástico a China hasta 2018, cuando Pekín cerró sus puertas y la basura se redirigió a América Latina y Asia sin infraestructura.
El reciclaje: la ilusión que nos permite ignorar el plástico irrecuperable
El reciclaje se convirtió en una licencia para no pensar
¿Entonces el símbolo de reciclaje que vemos en todo es básicamente una mentira?
No exactamente una mentira deliberada, pero sí engañoso. Fue inventado por la industria del plástico como un sistema de clasificación, no como una promesa de reciclaje. La gente asumió que si tenía ese número, podía ser reciclado.
Pero la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos lo llamó "mentiroso" en 2023. ¿Eso no es bastante directo?
Sí, lo es. Y tienen razón. Solo los tipos 1 y 2 se reciclan realmente, y ni siquiera todo de esos tipos.
¿Qué pasó con toda la basura que Estados Unidos no podía reciclar?
La exportó. Durante décadas, principalmente a China. Cuando China cerró sus puertas en 2018, la basura se redirigió a países de América Latina y Asia sin infraestructura para procesarla.
¿Cuánta basura estamos hablando?
Alrededor de quinientas cuarenta y cinco mil toneladas anuales de Estados Unidos solo. Es el peso de la torre Eiffel multiplicado por cincuenta y cuatro.
Eso suena como un problema que alguien debería haber visto venir.
El gobierno de Nixon ya advertía sobre los microplásticos en los setenta. Pero era más fácil exportar el problema que resolverlo.
¿Hay algún lugar donde el reciclaje de plástico funcione realmente?
Columbia Británica en Canadá es un caso único en América. Tienen una empresa sin fines de lucro que recicla todo localmente y legislación que obliga a las empresas a responsabilizarse de sus productos.
¿Por qué no hacen eso en todas partes?
Porque requiere inversión en tecnología, regulación fuerte y que las empresas asuman costos. Es más barato exportar la basura.
Exactamente. Y mientras tanto, países como Perú, Bolivia y Colombia reciben toneladas de plástico que no pueden procesar.
O Pulso
- Solo los plásticos tipo 1 y 2 se reciclan realmente; del 3 al 7 van directo al vertedero
- Estados Unidos exportaba 545.000 toneladas anuales de plástico a China hasta 2018
- Cuando China cerró sus puertas, la basura se redirigió a México, Bolivia, Perú, República Dominicana, Chile, Colombia, Ecuador y El Salvador
- Columbia Británica es el único caso en América donde todos los plásticos se reciclan localmente con responsabilidad extendida del productor
Solo los plásticos tipo 1 y 2 se reciclan realmente; el resto va directo al vertedero, mientras el símbolo de reciclaje induce al consumidor a creer que todo es recuperable. Estados Unidos exportaba 545.000 toneladas anuales de plástico a China hasta 2018, cuando Pekín cerró sus puertas y la basura se redirigió a América Latina y Asia sin infraestructura.
El reciclaje de plástico es un proceso ineficaz que ha permitido a países ricos exportar su basura a naciones sin infraestructura, revelando una crisis ambiental global enmascarada por símbolos engañosos.
El símbolo del reciclaje está en todas partes. Lo ves en bolsas de plástico, en botellas de detergente, en juguetes de Fisher Price. Pero en 2023, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos publicó un documento contundente: el uso de ese símbolo en muchísimos productos plásticos era engañoso. Mentiroso. Falso.
Estados Unidos comenzó a reciclar en 1970, cuando devolver botellas de vidrio y latas parecía una solución sensata. Cincuenta años después, los contenedores de reciclaje son parte del paisaje urbano, pero la realidad es más complicada. A finales de los ochenta, números del 1 al 7 aparecieron en todos los productos de plástico. No era un código de reciclaje, como se indujo a creer al público. Era un sistema de clasificación inventado por la industria del plástico que identificaba la resina usada. La verdad incómoda: solo el plástico tipo 1 y tipo 2 se recicla realmente. Del tipo 1, apenas las botellas de gaseosas y agua, no el plástico de las cajitas de fresas. Del tipo 2, las botellas de leche. Del 3 al 7 van directo al vertedero. El reciclaje se convirtió en una licencia para no pensar, la libertad de consumir, descartar y olvidar las consecuencias.
Mientras tanto, llegaban noticias de ballenas, aves marinas y tortugas enredadas en plástico. El gobierno de Richard Nixon ya advertía sobre los microplásticos en los setenta. Pero Estados Unidos tenía un plan: si no podía reciclar su basura, la exportaría. A partir de la década de los noventa, miles de contenedores llenos de desechos salieron hacia China, Indonesia, Vietnam y Malasia. Todo eso se catalogaba como reciclado. China, que compraba alrededor de la mitad de los desechos reciclables del planeta, satisfacía su mercado interno con esa materia prima. Llegaban contenedores desde Estados Unidos, Europa y Japón que volvían llenos de mercaderías baratas Made in China.
En 2018, China anunció que se había cansado de ser basurero ajeno. Proclamó la agenda "Espada nacional" y prohibió la importación de veinticuatro tipos de desechos sólidos, entre ellos los residuos no clasificados de papel y botellas PET de baja calidad. Pekín informó a la Organización Mundial del Comercio que grandes cantidades de desperdicios contaminados o incluso tóxicos se mezclaban con residuos que podrían utilizarse como materia prima. El precio que los fabricantes chinos debían pagar para clasificar, limpiar o deshacerse de materiales peligrosos hacía que el negocio no resultara provechoso. Cuando China cerró sus puertas, reveló la basura barrida bajo la alfombra: cada año, el 70 por ciento de los plásticos estadounidenses terminaban allá. Cada año, alrededor de quinientas cuarenta y cinco mil toneladas, el peso de la torre Eiffel multiplicado por cincuenta y cuatro.
No fue solo Estados Unidos. Canadá y un puñado de ricos países europeos y asiáticos se encontraron acumulando toneladas de basura que no podían reciclar porque no habían desarrollado la tecnología. Entonces volvieron a encontrar donde esconder su basura: países sin infraestructura para el reciclaje, en América y Asia, que aceptaron importarla como materia prima. Toneladas llegaron a México, Bolivia, Perú, República Dominicana, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador y otros países más. Países que no tienen estructura para procesar toda esa basura. Hubo excepciones. En la provincia canadiense de Columbia Británica, su sistema de reciclaje está en manos de una empresa sin fines de lucro financiada por las empresas locales que generan residuos. Todos los plásticos se reciclan dentro de la provincia, en una empresa local que invirtió en tecnología para generar productos de plástico reciclado que se puedan comercializar. Columbia Británica tiene legislación sobre responsabilidad extendida del productor que obliga a las empresas a hacerse responsables del impacto ambiental de sus productos a lo largo de todo su ciclo de vida. Para encontrar otros casos ejemplares hay que ir a Austria y a Gales en Europa, y a Corea del Sur y Taiwán en Asia.
Reciclar plástico es una operación complicada, minuciosa, costosa y, muchas veces, inútil. Cuando pones una botella transparente número 1, una botella de plástico color verde número 1, un envase de detergente de color rojo número 3 y una cajita transparente en la que venían las fresas en el contenedor del reciclaje, esos objetos se mezclarán con muchos otros y llegarán a una planta de reciclaje en la que habrá que separarlos. Aunque todos sean del tipo PET, no se pueden reciclar juntos. Es cuestión de química. Cada plástico es un tipo de plástico, con sustancias químicas distintas y tóxicas, resinas distintas y colores distintos. Aunque su origen sea el mismo, el petróleo, no pueden derretirse juntos y crear algo nuevo. Cientos de otros plásticos que llegan a la planta local de reciclaje no pasarán la primera criba. Los que sí pasen serán derretidos, su calidad se degradará y el plástico resultante, aunque sea más caro de producir que la primera vez, no podrá ser utilizado para empacar nada comestible.
Citações Notáveis
Grandes cantidades de desperdicios contaminados o incluso tóxicos se mezclan con desperdicios sólidos que podrían utilizarse como materia prima— Gobierno de China a la Organización Mundial del Comercio, 2018
El uso del símbolo en muchísimos productos plásticos era engañoso. Mentiroso. Falso.— Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, 2023