Roberto Cano Pereira, bisnieto de catalán, votó en 2023 pero ahora le prohíben participar tras el veto judicial a la normativa. La sentencia afecta a españoles residentes en el extranjero que reclaman igualdad de derechos frente a restricciones electorales.
El veto del Supremo a la ‘ley de nietos’: “Voté en 2023, pero ahora me lo prohíben”
Votaron en 2023, pero ahora se les prohíbe hacerlo
¿Cómo es posible que alguien vote en 2023 y luego le digan que no puede hacerlo? ¿Dónde está la continuidad legal?
Esa es exactamente la pregunta que se hacen miles de personas ahora. La "ley de nietos" permitía a descendientes de españoles acceder a la nacionalidad y participar electoralmente. Cano Pereira votó bajo esa normativa. Pero el Supremo anuló la ley después, dejando en suspenso la validez de todo lo que se hizo bajo ella.
Espera, necesitamos ser precisos aquí. ¿El Supremo anuló la ley completa o solo ciertos aspectos? ¿Y qué dice exactamente sobre la validez de los votos ya emitidos? Porque hay una diferencia entre "no puedes votar de ahora en adelante" y "tus votos anteriores no cuentan".
Es una buena pregunta. Lo que sabemos es que la sentencia veta la normativa, lo que afecta a residentes en el exterior. Pero los detalles específicos sobre votos anteriores no están completamente claros en el registro público.
¿Y por qué el Supremo tomó esta decisión? ¿Cuál fue su argumento?
No tenemos los detalles completos de la sentencia en este momento, pero lo que está claro es que la decisión ha reabierto un debate más amplio sobre quién tiene derecho a la nacionalidad española y bajo qué condiciones.
Eso es importante. Sin conocer el razonamiento del Supremo, es difícil evaluar si la decisión fue sobre cuestiones técnicas de derecho constitucional o si hubo consideraciones políticas de fondo.
Cano Pereira dice que "nos están usando para una batalla partidaria". ¿Hay evidencia de que esto sea realmente una batalla política?
Lo que está claro es que la nacionalidad y los derechos electorales son temas altamente politizados en España. La diáspora, especialmente en América Latina, ha sido históricamente importante para ciertos sectores políticos. Cuando una ley como esta se aprueba y luego se veta, es natural que la gente sienta que está siendo utilizada.
Pero debemos ser cuidadosos. Que algo sea politizado no significa automáticamente que haya una conspiración. El Supremo puede haber tenido razones legales legítimas para vetar la ley. Lo que necesitamos es más claridad sobre cuáles fueron esas razones.
¿Qué pasa ahora con las personas como Cano Pereira? ¿Tienen algún recurso?
Esa es la pregunta abierta. Muchos están en un limbo legal. Algunos pueden apelar, otros pueden buscar clarificación legislativa. Pero por ahora, la incertidumbre es el estado predominante.
Y eso es lo más preocupante: no es solo la restricción de derechos, es la incertidumbre sobre qué derechos tienes realmente.
The Pulse
- Roberto Cano Pereira, bisnieto de un catalán que fue cónsul honorario en Uruguay, votó en 2023
- El Tribunal Supremo vetó la 'ley de nietos' que permitía a descendientes de españoles obtener nacionalidad
- La sentencia afecta a españoles residentes en el extranjero, especialmente en América Latina
- Cano Pereira denuncia ser tratado como ciudadano de segunda en una batalla política
Roberto Cano Pereira, bisnieto de catalán, votó en 2023 pero ahora le prohíben participar tras el veto judicial a la normativa. La sentencia afecta a españoles residentes en el extranjero que reclaman igualdad de derechos frente a restricciones electorales.
El Tribunal Supremo veta la 'ley de nietos' que permitía a descendientes de españoles obtener nacionalidad. Residentes en el exterior denuncian ser tratados como ciudadanos de segunda en una batalla política.
Roberto Cano Pereira tiene una historia familiar que atraviesa océanos y generaciones. Su bisabuelo fue un catalán que llegó a Uruguay y ejerció como cónsul honorario, dejando raíces que se extendieron hasta la próxima centuria. Cano Pereira nació en el extranjero, lejos de España, pero mantuvo un vínculo con su nacionalidad de origen. En 2023, cuando se abrió la posibilidad de participar en elecciones españolas, lo hizo. Votó. Ejerció lo que creía era su derecho como ciudadano español, aunque viviera fuera del territorio nacional.
Ahora, tres años después, esa participación le está vedada. El Tribunal Supremo ha invalidado la normativa que permitía a personas como él —descendientes de españoles nacidos en el extranjero— acceder a la nacionalidad española y, con ella, a los derechos políticos que la acompañan. La sentencia ha cerrado una puerta que parecía abierta, dejando a miles de personas en una situación de incertidumbre legal y política.
Lo que Cano Pereira experimenta es una contradicción que muchos residentes españoles en el exterior están viviendo ahora. Fueron invitados a participar en procesos electorales bajo una ley que prometía igualdad de derechos. Votaron. Se sintieron parte de la comunidad política española. Y luego, sin previo aviso claro, la máxima instancia judicial del país anuló esa promesa. Para Cano Pereira, la sensación es de haber sido utilizado en una batalla que no es la suya. "Nos están usando para una batalla partidaria", dice, reflejando la frustración de quienes se sienten atrapados entre marcos legales contradictorios.
La llamada "ley de nietos" fue diseñada para facilitar que descendientes de españoles que emigraron —especialmente durante la Guerra Civil y la posguerra— pudieran recuperar o acceder a la nacionalidad española. Era, en teoría, un gesto de inclusión hacia la diáspora. Pero la decisión del Supremo ha revertido esa lógica. Ahora, personas que ya habían ejercido derechos políticos bajo esa ley se encuentran en una posición ambigua: ¿son ciudadanos españoles o no? ¿Pueden votar o no pueden? ¿Qué validez tienen sus votos anteriores?
Para los residentes en el exterior, la situación es particularmente amarga. Muchos de ellos viven en América Latina, donde sus familias se establecieron hace décadas. Han mantenido conexiones culturales y legales con España, pero siempre han estado geográficamente alejados del centro de poder político. La sentencia del Supremo refuerza esa distancia, tratándolos, según Cano Pereira, como ciudadanos de segunda categoría. No tienen los mismos derechos que quienes viven en territorio español, pero tampoco pueden simplemente renunciar a su conexión con el país de sus antepasados.
La batalla judicial sobre la nacionalidad y los derechos políticos de la diáspora española es, en el fondo, una batalla sobre quién pertenece a la comunidad política española y bajo qué condiciones. El Supremo ha respondido con una restricción. Pero esa respuesta ha dejado a personas como Roberto Cano Pereira en un limbo: votaron en 2023, pero ahora se les prohíbe hacerlo. La contradicción es evidente, y la frustración es comprensible. Lo que queda por verse es cómo se resolverá esta tensión entre la ley que fue y la sentencia que ahora es.
Notable Quotes
Nos están usando para una batalla partidaria— Roberto Cano Pereira