El presagio de Hindenburg se activa cuando hay dispersión extrema en el mercado: acciones simultáneamente en máximos y mínimos de 52 semanas mientras el índice sube. Desde 1970, el indicador solo predijo correctamente caídas del S&P 500 en el 37% de los casos a tres meses, muy por debajo de su tasa histórica del 66%.