En las profundidades del lago Malawi, millones de larvas transparentes realizan cada día un viaje que desafía los límites conocidos de la biología: descienden más de 200 metros bajo presiones que aplastarían a cualquier ser humano, y regresan. Un equipo internacional de científicos ha descubierto que el secreto de esta hazaña reside en cuatro sacos de aire con forma de plátano, únicos en el reino de los insectos, que regulan la flotabilidad y resisten el colapso donde ningún otro organismo similar podría sobrevivir. Este hallazgo, publicado en la revista Science, no es solo un capítulo nuevo e