Dieciocho años después de que Lehman Brothers se derrumbara en un solo día de septiembre de 2008, el mundo financiero sigue cargando con la memoria de ese colapso como una cicatriz institucional. Lo que comenzó como la quiebra de un banco se convirtió en el espejo que reveló las grietas de todo un sistema construido sobre la desregulación y la codicia. Desde entonces, gobiernos y organismos internacionales han erigido un nuevo orden normativo, más vigilante y más exigente, aunque la pregunta de si es suficiente para contener la próxima tormenta permanece abierta.
18 años de la quiebra de Lehman Brothers: de la desregulación a la hiperregulación bancaria
La crisis de 2008 provocó pérdidas masivas de empleos, desalojos hipotecarios generalizados y una recesión económica global que afectó a millones de personas en todo el mundo.