El 12 de agosto de 2026, la Luna trazará una sombra fugaz sobre la Tierra, recordándonos que el cosmos impone sus propios ritmos sobre los asuntos humanos. Por primera vez desde 1905, la España peninsular quedará envuelta en la oscuridad diurna de un eclipse total, un fenómeno que une a millones de observadores bajo un mismo cielo. Mientras agencias como la NASA y la ESA aprovechan el instante para escrutar la corona solar, científicos en tierra estudiarán cómo incluso los insectos perciben y responden a esa interrupción repentina de la luz.