En la noche del 19 de septiembre, Chihuahua se une a una corriente global de miradas dirigidas hacia la Luna. La Liga Astronómica de la ciudad abre telescopios y conocimiento a cualquier curioso en dos parques públicos, recordándonos que el cosmos no pertenece a los especialistas sino a quienes se detienen a mirarlo. Es un gesto antiguo y necesario: compartir el asombro como acto comunitario.