El martes 4 de agosto, el tipo de cambio en Perú cerró exactamente donde comenzó: 3,3910 soles por dólar, según el Banco Central de Reserva. Esta quietud aparente en el mercado cambiario peruano no es un dato menor, pues el dólar actúa como termómetro silencioso de la confianza económica, las expectativas y los flujos de capital que atraviesan el país. Detrás de la cifra oficial coexiste el mercado paralelo del jirón Ocoña, recordatorio de que la economía formal y la informal siempre negocian en paralelo.