Durante décadas, la quimioterapia contra el cáncer colorrectal ha sido evaluada únicamente por su capacidad de destruir células malignas, ignorando el tejido sano que las rodea. Investigadores del IMIM-Hospital del Mar han descubierto que el platino del oxaliplatino se acumula en fibroblastos sanos durante más de dos años, activando proteínas que convierten a esas células en aliadas involuntarias del tumor. El hallazgo, publicado en Nature Communications, no solo reescribe la comprensión del fracaso terapéutico, sino que abre una vía hacia tratamientos más precisos y personalizados.
Descubren por qué las células cancerosas resisten la quimioterapia basada en platino
El platino fortalece involuntariamente las defensas del tumor
¿Por qué es importante que el platino se acumule en células sanas en lugar de en las células cancerosas?
Porque esa acumulación en células sanas —específicamente en los fibroblastos— activa genes que protegen al cáncer. Es como si el tratamiento estuviera fortaleciendo involuntariamente las defensas del tumor.
Pero espera, ¿cuánto platino llega realmente a las células cancerosas? El artículo dice que se acumula en células sanas, pero no especifica la proporción.
Eso es una buena pregunta. El estudio muestra que la acumulación es "muy destacada" en fibroblastos, pero tienes razón en que no da números exactos de distribución.
¿Y esa proteína periostina que mencionan como marcador, ya se puede usar en clínica ahora?
No todavía. Lo que hicieron fue validarla en muestras de treinta pacientes. Es un paso importante, pero necesitaría más validación antes de convertirse en una herramienta clínica rutinaria.
¿Y ese péptido que supuestamente bloquea la acumulación? ¿Está en ensayos clínicos o solo en laboratorio?
El artículo dice que el estudio con el péptido está "pendiente de publicación". Así que aún no sabemos los resultados reales en pacientes.
Entonces, ¿cuál es el impacto inmediato de este descubrimiento para alguien con cáncer colorrectal ahora?
Por ahora, principalmente es que explica por qué algunos pacientes desarrollan resistencia. A corto plazo, la periostina podría ayudar a identificar quiénes tienen más riesgo. Pero los tratamientos nuevos aún están en desarrollo.
Il Polso
- Muchos pacientes con cáncer colorrectal avanzado desarrollan resistencia al oxaliplatino sin que la medicina supiera exactamente por qué, dejando a médicos y familias sin respuestas claras.
- El platino, en lugar de concentrarse en las células cancerosas, se acumula masivamente en los fibroblastos sanos del entorno tumoral, donde permanece activo durante más de dos años tras finalizar el tratamiento.
- Esos fibroblastos contaminados activan la proteína TGF-β, que los transforma en escudos biológicos que ayudan a las células cancerosas supervivientes a crecer de nuevo.
- La proteína periostina emerge como un marcador predictivo capaz de identificar, antes del tratamiento, qué pacientes tienen mayor riesgo de desarrollar resistencia.
- Nuevos ensayos combinan la quimioterapia con péptidos diseñados para bloquear la acumulación de platino en células sanas, apuntando a restaurar la efectividad del tratamiento.
Durante décadas, la quimioterapia contra el cáncer colorrectal ha sido evaluada únicamente por su capacidad de destruir células malignas, ignorando el tejido sano que las rodea. Investigadores del IMIM-Hospital del Mar han descubierto que el platino del oxaliplatino se acumula en fibroblastos sanos durante más de dos años, activando proteínas que convierten a esas células en aliadas involuntarias del tumor. El hallazgo, publicado en Nature Communications, no solo reescribe la comprensión del fracaso terapéutico, sino que abre una vía hacia tratamientos más precisos y personalizados.
Investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas han identificado un mecanismo inesperado que explica por qué tantos pacientes con cáncer de colon y recto avanzado dejan de responder a la quimioterapia basada en platino. El hallazgo, publicado en Nature Communications, sitúa el origen del problema no en las células cancerosas, sino en el tejido sano que las rodea.
Al administrar oxaliplatino, la mayor parte del fármaco no alcanza las células tumorales: se concentra en los fibroblastos, células del tejido conectivo que envuelven el tumor. Mediante técnicas de análisis prestadas de la geología, el equipo comprobó que esa acumulación persiste durante más de dos años después de concluido el tratamiento. Con el tiempo, el platino activa genes vinculados a la progresión tumoral, entre ellos la proteína TGF-β, que transforma los propios fibroblastos en aliados involuntarios del cáncer, ayudando a las células malignas supervivientes a proliferar de nuevo.
El estudio aportó además un hallazgo de aplicación clínica inmediata. Analizando muestras de unos treinta pacientes antes y después de la quimioterapia, los investigadores comprobaron que los niveles de periostina reflejan con fiabilidad la actividad de TGF-β en los fibroblastos. Dado que el cáncer colorrectal carece hoy de marcadores predictivos de respuesta al tratamiento, la periostina podría convertirse en una herramienta clave para identificar qué pacientes desarrollarán resistencia antes de que esta se manifieste.
El equipo ya trabaja en un enfoque combinado que incorpora un péptido a la quimioterapia para impedir que el platino se acumule en las células sanas. Para los investigadores, el descubrimiento subraya una lección más amplia: evaluar un fármaco oncológico sin considerar el microambiente tumoral es ignorar parte esencial de la batalla. La oncología de precisión, señalan, debe reconocer tanto la diversidad del tumor como la del tejido que lo protege.
Los investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas han identificado un mecanismo inesperado que explica por qué muchos pacientes con cáncer de colon y recto avanzado desarrollan resistencia a uno de los tratamientos más comunes: la quimioterapia basada en platino. El hallazgo, publicado en Nature Communications, revela que el problema no está donde se esperaba encontrarlo.
Cuando se administra oxaliplatino —el fármaco de platino usado contra estos tumores— la mayoría de la droga no se acumula en las células cancerosas, sino en las células sanas que rodean el tumor. Los investigadores analizaron muestras de pacientes con cáncer colorrectal avanzado y validaron sus observaciones en modelos de ratón, utilizando técnicas de análisis desarrolladas originalmente en geología. Lo que descubrieron fue que el platino se concentra especialmente en los fibroblastos, células que forman parte del tejido conectivo alrededor del tumor. Más sorprendente aún: esa acumulación persiste durante períodos extraordinariamente largos, más de dos años después de que el tratamiento ha terminado.
Esta acumulación prolongada de platino en los fibroblastos desencadena la activación de genes específicos vinculados a una mala respuesta al tratamiento y a la progresión tumoral. Entre ellos destaca la proteína TGF-β, que estimula a los propios fibroblastos y los convierte en aliados involuntarios del cáncer. Estos fibroblastos activados ayudan a las células cancerosas que lograron sobrevivir a la quimioterapia a crecer nuevamente. Como explica Alexandre Calon, quien lideró el estudio, la activación de los fibroblastos por el oxaliplatino genera mecanismos de resistencia a la misma quimioterapia que se pretendía usar para destruir el tumor.
El equipo de investigadores, trabajando en colaboración con expertos de otros centros nacionales, hizo un descubrimiento adicional con aplicación clínica inmediata. Analizando muestras de aproximadamente treinta pacientes antes y después de someterse a quimioterapia, encontraron que los niveles de otra proteína llamada periostina funcionan como un indicador confiable de la actividad de TGF-β en los fibroblastos. Esto significa que la periostina puede servir como marcador predictivo para identificar qué pacientes responderán bien al tratamiento y cuáles desarrollarán resistencia. Actualmente, el cáncer colorrectal carece de marcadores predictivos de respuesta a la quimioterapia, lo que hace este hallazgo particularmente valioso.
Jenniffer Linares, primera autora del estudio, resume el descubrimiento de manera directa: han identificado tanto un mecanismo de resistencia al oxaliplatino como un marcador de esa resistencia en pacientes con cáncer de colon y recto. El hallazgo subraya una lección más amplia sobre cómo desarrollar tratamientos del cáncer. Calon señala que las quimioterapias se evalúan tradicionalmente solo por su efectividad contra las células cancerosas, ignorando el microambiente tumoral —el tejido sano que rodea el tumor— que en realidad protege al cáncer.
Ya están en marcha nuevos estudios para traducir estos descubrimientos en tratamientos mejorados. Los investigadores trabajan en un enfoque combinado que añade un péptido al tratamiento de quimioterapia, diseñado para evitar que el platino se acumule en los fibroblastos en primer lugar. Andrés Cervantes, del Instituto de Investigación Biomédica INCLIVA e investigador del CIBER del Cáncer, ve en estos hallazgos una puerta abierta hacia una oncología de precisión que reconozca la diversidad de mecanismos de sensibilidad y resistencia, permitiendo tratamientos más personalizados según las características específicas de cada tumor y su entorno.
Citazioni salienti
La activación de los fibroblastos por el oxaliplatino puede generar mecanismos de resistencia a la misma quimioterapia— Alexandre Calon, líder del estudio
Las quimioterapias se evalúan en relación con su efectividad sobre las células cancerosas, no sobre las células sanas que forman el microambiente tumoral— Alexandre Calon