Un atlas de virus respiratorios revela que la covid ya no es invernal y cuestiona el calendario vacunal

Vacunamos cuando las olas ya han pasado, no antes
El desajuste entre el calendario vacunal de otoño y los picos epidémicos estivales del coronavirus.
Mark

¿Por qué es importante saber que la covid ya no es un virus invernal? Parece un cambio técnico, pero ¿qué cambia en la práctica?

Mimi

Cambia todo en la estrategia de protección. Si vacunas en octubre pero el virus pega fuerte en julio, la gente vulnerable ya está expuesta. Es como preparar el paraguas después de que llueva.

Luke

Pero espera. El estudio cubre solo tres años, 2022 a 2025. ¿Es suficiente para decir que el patrón cambió de verdad? Juan Carlos Galán lo dice claramente: otros países ven picos en verano e invierno, no solo verano.

Mimi

Tienes razón. Cataluña muestra una tendencia, pero no es universal. Aún no sabemos si es permanente o si otros factores ambientales o virales lo explican.

Mark

Entonces, ¿qué hacen los gobiernos ahora? ¿Esperan o cambian?

Mimi

Esperan. Los expertos dicen que necesitan más datos antes de reorganizar todo el sistema. Cambiar las fechas de vacunación es logísticamente complejo y podría bajar las coberturas si la gente no se vacuna en verano.

Luke

Y eso es lo interesante: aunque el estudio sugiere un problema real, la solución no es obvia. Dispersar las vacunas por el año podría funcionar peor que mantener las campañas de otoño, aunque lleguen tarde.

Mark

¿Hay algo más que el estudio revele sobre cómo los virus interactúan?

Mimi

Sí. Parece que compiten. Cuando la covid circula fuerte, los rinovirus bajan. Es como si cada virus ocupara su propio nicho en el calendario.

Luke

Pero de nuevo, eso es observación en Cataluña. No sabemos si es causalidad o coincidencia. El primer año de la pandemia la gripe desapareció, pero eso pudo ser por comportamiento humano, no por competencia viral.

Mark

Entonces el atlas es útil pero incompleto.

Mimi

Exacto. Abre preguntas más que las responde. Pero eso es lo que hace buena la ciencia.

  • Análisis de 33.000 muestras entre octubre 2022 y septiembre 2025 en Cataluña
  • SARS-CoV-2 muestra picos en primavera y verano, no en invierno
  • Cobertura vacunal: 65% en gripe y 50% en coronavirus entre mayores de 65 años
  • Dieciocho virus respiratorios rastreados en patrón predecible anual
  • Estudio publicado en Eurosurveillance, revista de la agencia de salud pública europea

El coronavirus muestra picos de incidencia en primavera y verano, no en invierno como se esperaba, según análisis de datos sanitarios catalanes entre 2022 y 2025. Las vacunaciones se administran en otoño cuando las olas epidémicas ya han terminado, sugiriendo la necesidad de replantear el calendario de inmunización.

Un estudio catalán sobre 18 virus respiratorios revela que el SARS-CoV-2 ya no es invernal sino estival, lo que desajusta las campañas de vacunación realizadas en otoño cuando las olas epidémicas ya han pasado.

Investigadores catalanes acaban de completar el primer atlas exhaustivo de los dieciocho virus respiratorios que circulan entre la población española, y sus hallazgos desafían una suposición que ha guiado la política sanitaria durante años: el coronavirus ya no se comporta como un virus invernal. Los datos, recopilados entre octubre de 2022 y septiembre de 2025 a través de más de treinta y tres mil muestras analizadas por la red centinela que monitoriza infecciones respiratorias en Cataluña, revelan que el SARS-CoV-2 ha concentrado sus picos más importantes de incidencia en primavera y verano, no en los meses fríos como se esperaba.

Este cambio de patrón ha creado un desajuste evidente en la estrategia de inmunización. Las campañas de vacunación contra el coronavirus se realizan en otoño, cuando las olas epidémicas ya han pasado, en lugar de adelantarse a ellas como sería lo ideal. Jacobo Mendioroz, subdirector general de Vigilancia y Salud Pública de la Generalitat de Cataluña, advierte que este trabajo pone sobre la mesa la posibilidad de que sea necesario replantearse completamente la planificación de las campañas vacunales. La realidad de este año ha confirmado el hallazgo: a finales del verano, cuando las comunidades aún no habían iniciado sus campañas de vacunación, la incidencia del coronavirus volvió a dispararse, llevando a España a entrar en fase epidémica de infecciones respiratorias.

La investigación, publicada en Eurosurveillance, la revista científica de la agencia de salud pública europea, se basó en datos del sistema sanitario catalán y analizó treinta y tres centros que cubren el nueve por ciento de la población catalana de forma representativa en términos de sexo, edad, zona de residencia y nivel socioeconómico. El panel rastreó dieciocho patógenos: tres subtipos de gripe A y uno de gripe B, dos del virus respiratorio sincitial, el SARS-CoV-2, dos coronavirus estacionales, cuatro tipos de parainfluenza, y uno de cada uno de los siguientes: rinovirus, enterovirus, adenovirus, metapneumovirus y bocavirus. Los investigadores descubrieron que los virus respiratorios siguen mayormente un patrón predecible, apareciendo uno tras otro en un orden constante cada año, lo que permite anticipar picos de demanda en centros de salud y hospitales.

La gripe A muestra el patrón estacional más claro, con picos que típicamente ocurren entre finales de diciembre y principios de febrero, siendo lo más habitual la segunda mitad de enero. El virus respiratorio sincitial también tiene un patrón invernal definido, aunque precede algunas semanas al de la gripe, alcanzando su pico aproximadamente un mes antes. Los rinovirus y enterovirus, que causan cuadros catarrales leves, presentan un patrón diferente con dos oleadas, una en otoño y otra en primavera. Curiosamente, la circulación de rinovirus desciende cuando el SARS-CoV-2 circula con fuerza, sugiriendo una competencia entre patógenos. Otros virus como los adenovirus y ciertos coronavirus estacionales mantienen una presencia constante durante todo el año sin picos epidémicos claramente definidos.

El comportamiento del SARS-CoV-2 es el que más ha cambiado. Tras ser errático durante la pandemia, ahora muestra principalmente un patrón epidémico estival claro. Sin embargo, expertos como Juan Carlos Galán, jefe de Virología del Hospital Ramón y Cajal en Madrid, advierten que es pronto para catalogar el coronavirus como exclusivamente estival. Datos recientes de otros países europeos y algunas zonas de España apuntan más a una incidencia bianual, con picos tanto en verano como en invierno. Galán subraya que lo observado en Cataluña durante estas tres temporadas indica una tendencia, pero otros factores virales o ambientales podrían haber impactado en el hallazgo, y será necesario esperar a las próximas temporadas para confirmarlo.

La pregunta que ahora enfrentan los responsables sanitarios es si cambiar el calendario de vacunación es viable. Gregorio Montes Salas, secretario general de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria, reconoce que desestacionalizar la vacunación frente al SARS-CoV-2 es una posibilidad que debe considerarse. Sin embargo, tanto él como Mendioroz coinciden en que antes de tomar decisiones será necesario esperar a nuevas investigaciones, dada la complejidad logística de alterar las campañas y el riesgo de perjudicar las coberturas alcanzadas. Actualmente, la cobertura de vacunación contra la gripe entre mayores de sesenta y cinco años es del sesenta y cinco por ciento, mientras que para el coronavirus es del cincuenta por ciento.

La idea de fondo es que, aunque sea a destiempo, es preferible que la población de riesgo se inmunice aprovechando el impulso de las campañas autonómicas de otoño que dispersar las dosis por el calendario y perder adherencia. Cambiar las fechas exigiría un esfuerzo logístico considerable: toda la organización, los mensajes e incluso la percepción de la población cambiarían. El riesgo real es que las coberturas bajaran si se pide a la gente que se vacune justo al inicio del verano contra un virus que siempre se ha asociado al frío. Montes Salas destaca que las campañas facilitan la vacunación masiva, pero explorar nuevas fechas requiere un análisis profundo de sus implicaciones. Mientras tanto, el atlas de virus respiratorios abre una línea de investigación fascinante sobre lo que los expertos llaman la ecología viral: cómo los distintos patógenos interfieren entre sí, compiten por nichos en el calendario y se despliegan de forma ordenada, ocupando espacios diferentes a lo largo del año.

Estamos inmunizando a la población de riesgo en otoño, cuando las olas epidémicas del virus ya han pasado, y no antes, como sería deseable
— Jacobo Mendioroz, subdirector general de Vigilancia y Salud Pública de la Generalitat
Hay datos recientes de otros países europeos que apuntan más a una incidencia bianual, en verano e invierno. Lo observado en Cataluña indica una tendencia pero no sabemos si otros factores podrían haber impactado
— Juan Carlos Galán, jefe de Virología del Hospital Ramón y Cajal
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