Durante casi dos décadas, investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos observaron en silencio a personas que cargaban en sus genes la posibilidad de la esclerosis lateral amiotrófica. Lo que encontraron desafía la lógica habitual del diagnóstico: la enfermedad anuncia su llegada en la sangre mucho antes de que el cuerpo lo sepa. Un marcador proteico —la cadena ligera de neurofilamento— se eleva con suficiente anticipación como para que, por primera vez, los médicos puedan mirar hacia el futuro de un paciente con algo parecido a la certeza.
Descubren biomarcadores en sangre que predicen la ELA años antes de síntomas
La ELA es una enfermedad progresiva y limitante que afecta gravemente la calidad de vida; el diagnóstico tardío retrasa el acceso a cuidados médicos específicos en aproximadamente un año.