A doce días de asumir el poder, Abelardo De La Espriella avanza en la conformación de su gabinete mientras el Senado aprueba trasladar la ceremonia de posesión al departamento del Cauca, rompiendo con décadas de protocolo bogotano. Este gesto no es solo logístico: es una declaración sobre cómo el nuevo gobierno concibe su vínculo con el territorio y las regiones históricamente alejadas del centro del poder. Colombia observa, en estos últimos días de transición, los primeros contornos de lo que será una nueva administración.