En el umbral de un nuevo gobierno, Colombia asiste a un experimento poco común en la política latinoamericana: una ministra que no llegó al poder por cuotas partidistas ni por redes de influencia, sino a través de una plataforma abierta que recibió casi 300.000 aspirantes. El presidente electo Abelardo de la Espriella completó su gabinete inicial nombrando a Claudia Benavides Salazar al frente del Ministerio de Ciencia y Tecnología, una académica con raíces en el Eje Cafetero y más de dos décadas tejiendo puentes entre el conocimiento y la producción. El gesto, más que un nombramiento, es una