En toda reorganización del poder hay un momento en que los mapas se redibujan sin que nadie lo declare abiertamente. La renuncia de Darío Genua a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, formalizada el martes tras días de incertidumbre, es menos el fin de una gestión que la señal visible de una reconfiguración más profunda: el jefe de Gabinete Diego Santilli consolida su gravitación sobre sectores estratégicos del Estado argentino, absorbiendo organismos y lealtades que antes pertenecían a otras órbitas. Lo que se presenta como un cambio administrativo es, en realidad, la geometría c