Borja Jiménez: «La clasificación no sirve para nada, el objetivo son los 50 puntos»

La clasificación no sirve para nada; el objetivo son los 50 puntos
Jiménez minimiza el retorno a playoff y fija una meta más concreta para el equipo.
Mark

¿Por qué Jiménez insiste tanto en los 50 puntos si el equipo ya está en playoff?

Mimi

Porque en Segunda División, la clasificación cambia constantemente. Los 50 puntos es un número que históricamente garantiza estar en posiciones de ascenso al final de la temporada. Es un objetivo más estable que mirar la tabla hoy.

Luke

Pero ¿de dónde sale ese número? ¿Es una cifra que el club estableció o es algo que Jiménez trae de su experiencia anterior? El artículo no lo aclara.

Mark

¿Qué significa que "la clasificación no sirve para nada" cuando acaban de volver a playoff?

Mimi

Que estamos en diciembre. Quedan muchos partidos. Un equipo puede estar en playoff hoy y fuera mañana si otros equipos juegan. Es una realidad de la Segunda División: la tabla es muy volátil.

Luke

Eso es cierto, pero también es verdad que estar en playoff en diciembre es un logro. Jiménez lo minimiza, pero ¿no debería reconocer que es un paso importante hacia el objetivo de los 50 puntos?

Mark

¿Cómo valora Jiménez el rendimiento de Gelabert?

Mimi

Lo ve como un futbolista muy completo que está en un momento de forma excelente. Dos semanas acertando de cara a gol, dando puntos al equipo. Cree que tiene potencial para jugar en Primera División.

Luke

Pero eso es una opinión del entrenador. ¿Hay números que respalden eso? ¿Cuántos goles lleva Gelabert esta temporada? El artículo no lo dice.

Mark

¿Qué importancia tiene el partido del sábado para Jiménez?

Mimi

Es su regreso a casa. Eso carga el encuentro de significado emocional. Pero también es un equipo que, como el Sporting, está diseñado para estar arriba. Es un partido importante en términos deportivos.

Luke

El artículo dice que es "su regreso a casa", pero no especifica contra qué equipo juegan el sábado. Eso es información crucial que falta.

Mark

¿Cómo ve Jiménez el parón navideño?

Mimi

Como algo positivo para todos. Los jugadores pueden estar con sus familias, especialmente los extranjeros que no ven a los suyos desde hace meses. No cree que afecte al rendimiento deportivo.

Luke

Eso es lo que dice Jiménez, pero ¿hay evidencia de que los parones navideños no afecten al rendimiento? Muchos entrenadores opinan lo contrario. Es una afirmación que no está respaldada.

  • El Sporting ha encadenado victorias que lo devuelven a zona de playoff, pero su entrenador advierte que esa posición es tan frágil como provisional.
  • Jiménez descarta la euforia clasificatoria y concentra toda la ambición del vestuario en un objetivo concreto: alcanzar los cincuenta puntos antes de que llegue la recta final de la temporada.
  • La semana que viene tensará al equipo en dos frentes: la Copa del Rey el martes y un partido de liga el sábado que para el técnico tiene un peso emocional especial, pues supone regresar a su tierra.
  • Gelabert emerge como referencia ofensiva con dos semanas consecutivas marcando, y Jiménez lo proyecta sin dudas como jugador de Primera División.
  • El parón navideño se acerca como un respiro humano necesario, y el cuerpo técnico gestionará las cargas del partido copero para llegar al último encuentro del año sin riesgos físicos.

En el fútbol de segunda división, donde la clasificación cambia con cada jornada, Borja Jiménez ha encontrado en el Sporting de Gijón algo más que un cargo técnico: un proyecto de vida. Tras dos meses al frente del equipo rojiblanco, con doce partidos y un balance ampliamente positivo, el entrenador abulense no celebra la posición en la tabla sino que fija la mirada en un número —cincuenta puntos— como medida real del éxito. En el rugido de El Molinón, Jiménez parece haber hallado el caos ordenado que buscaba.

Borja Jiménez salió satisfecho del partido. Su Sporting había ganado de nuevo, y aunque las ocasiones habían sido menos abundantes que en otros encuentros, el resultado era lo que importaba. En dos meses al frente del conjunto rojiblanco, el técnico acumula siete victorias, tres empates y dos derrotas en doce partidos —diez de liga y dos de Copa—, un balance que él mismo califica de muy positivo.

Sin embargo, Jiménez se apresura a relativizar el regreso del equipo a zona de playoff. «Ahora mismo, la clasificación no sirve para nada», afirmó en rueda de prensa. La posición en la tabla puede cambiar en cuestión de horas, y por eso el técnico ha fijado un objetivo más sólido en el vestuario: los cincuenta puntos. Ese número, explicó, es el que separa una temporada exitosa de una fallida en Segunda División. Con el triunfo de hoy, el equipo ha superado la mitad de esa meta, y aún quedan tres partidos de la primera vuelta para seguir sumando.

Sobre su llegada al club, Jiménez fue directo: sabía exactamente en qué se metía. Buscaba intensidad, competición real, el caos que lo estimula. El Molinón se ha encendido de nuevo, y eso es lo que buscaba cuando aceptó el puesto. Elogió especialmente a Gelabert, cuyo gol fue «especialmente hermoso» y que lleva dos semanas consecutivas marcando. «Tiene el techo que él quiera», dijo el técnico, convencido de que el futbolista podría ser titular en Primera División.

La semana que se avecina es crucial. El martes hay Copa del Rey, una competición que la semana anterior ayudó al equipo a ganar confianza, pero el sábado llega el partido que realmente pesa: un encuentro contra un equipo que para Jiménez significa volver a casa, cargado de significado emocional. El factor campo jugará a favor del Sporting, y eso les dará opciones.

Respecto al parón navideño, el técnico lo ve como un descanso necesario en lo humano, especialmente para los jugadores extranjeros que llevan meses sin ver a sus familias. En cuanto al partido copero del martes, aclaró que no se correrán riesgos con las cargas: la enfermería está casi vacía, lo que permitirá dar minutos a futbolistas con poca participación y preparar con garantías el último partido del año.

Borja Jiménez salió del campo satisfecho. Su equipo había ganado de nuevo, y aunque el técnico del Sporting reconocía que las ocasiones habían sido menos abundantes que en encuentros anteriores, el resultado era lo que importaba. En sus dos meses al frente del conjunto rojiblanco, el entrenador abulense ha acumulado un registro que él mismo describe como "muy positivo": siete victorias, tres empates y dos derrotas en doce partidos, diez de ellos en la competición de liga y dos en la Copa del Rey.

Esa trayectoria ha devuelto al Sporting a la zona de playoff, un logro que Jiménez se apresura a relativizar. "Ahora mismo, la clasificación no sirve para nada", afirmó en la rueda de prensa posterior al partido. La posición en la tabla puede cambiar radicalmente en cuestión de horas, con otros equipos jugando sus encuentros, y eso hace que cualquier posición actual sea provisional. Lo que realmente importa, según el técnico, es un número mucho más concreto: los cincuenta puntos. Ese es el primer objetivo que ha fijado en el vestuario, el que marca la diferencia entre una temporada de éxito y una de fracaso en Segunda División. Con el triunfo de hoy, el equipo ha superado la mitad de ese objetivo, y quedan aún tres partidos de la primera vuelta para acumular más puntos antes de que llegue abril, cuando las posibilidades reales de ascenso se definen.

Jiménez reflexionó sobre su llegada al club con una claridad que sugiere que sabía exactamente en qué se estaba metiendo. "Cuando firmé en el Sporting sabía a lo que venía", explicó. Buscaba intensidad, desequilibrio, esa mezcla de lo bueno y lo malo que caracteriza al fútbol de competición. Le atrae el caos, dice, y en el caos se maneja bien. Los números que ha conseguido hasta ahora son los que corresponden a un equipo que debería estar muy arriba en la competición, y aunque espera mejorarlos, está contento con lo que respira en el ambiente. El Molinón, el estadio del Sporting, se ha encendido de nuevo, y eso es exactamente lo que buscaba cuando aceptó el puesto.

La semana que se aproxima es crucial. El martes hay un partido de Copa del Rey, una competición que la semana anterior ayudó al equipo a ganar confianza. Pero el sábado es el encuentro que realmente pesa: un partido contra un equipo que para Jiménez significa volver a casa, un regreso que carga de significado emocional. El técnico reconoce que ese equipo, como el Sporting, está diseñado para estar arriba en la tabla. La realidad es que la Copa puede ayudar a avanzar en rondas, pero la liga es donde está el verdadero foco. El factor campo jugará a favor del Sporting el sábado, y eso les dará opciones.

Sobre el rendimiento individual, Jiménez elogió a Gelabert, cuyo gol en el partido de hoy fue especialmente hermoso. El futbolista lleva dos semanas acertando de cara a portería y está dando puntos al equipo. "La afición ha hablado", dijo el técnico, reconociendo que no necesitaba descubrir nada sobre un jugador que ya había demostrado su calidad. Tiene el techo que él quiera, añadió, y no tiene ninguna duda de que podría ser titular en Primera División.

En cuanto a los cambios tácticos realizados durante el partido, Jiménez explicó que buscaba ser más sólido sin echar el equipo atrás. El Sporting ha ganado dos partidos consecutivos sin pasar demasiados apuros, tanto en Anoeta como hoy. Ese Molinón ardiente, muy divertido, como lo describió, ha sido un factor importante. Sobre las jugadas polémicas del encuentro, el técnico reconoció que vivió con tensión la primera, pero tenía muy claro cómo había sido la acción. El árbitro, según su análisis, acertó al reafirmarse en su pensamiento, algo que habla bien de su personalidad. La segunda jugada también probablemente fue correcta, una acción que podría haberse pitado o no, pero el árbitro tuvo la capacidad de no hacerlo.

Jiménez también mencionó que estuvo esa mañana con Irarragorri, quien asistió a la concentración. Tendrán tiempo para verse y charlar, pero lo más importante no es pedir, sino que todos tengan claro hacia dónde tienen que ir. La presencia del presidente es un incentivo más y reafirma su peso dentro de la estructura. Respecto al parón navideño que se aproxima, el técnico considera que viene bien para todos, independientemente del resultado. Permitirá que los jugadores estén con su gente, y para los que no son de España, verán a sus familias después de seis o siete meses. No cree que sea influyente en términos deportivos, pero sí importante en lo humano.

Sobre sus expectativas al llegar al Sporting, Jiménez fue claro: tenía expectativas muy altas porque sabía lo que significaría en su carrera. Cuando da un paso así es porque cree que es el lugar idóneo. Las ruedas de prensa, las preguntas, todo le ayuda a crecer en su carrera. Espera estar aquí diez años y marcar una carrera juntos con el club. Se esperaba algo así, y por eso vino. El ambiente le encanta, especialmente cuando El Molinón va a una y ruge como lo hizo hoy. De cara al partido del martes contra el Valencia, Jiménez aclaró que no van a correr ningún riesgo con cargas porque hay muy poco tiempo. Tienen la enfermería casi vacía, lo que permitirá que futbolistas con poca participación vuelvan a jugar y que los que vienen de molestias cojan algunos minutos. Será prácticamente su entrenamiento del martes en cuanto a cargas, para luego preparar el último del año sin correr riesgos.

Cuando firmé en el Sporting sabía a lo que venía, y venía buscando esta intensidad y desequilibrio entre lo bueno y lo malo.
— Borja Jiménez, entrenador del Sporting
Ojalá esté aquí diez años y podamos marcar una carrera juntos.
— Borja Jiménez, sobre su futuro en el club
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