En La Plata, un equipo de bioquímicos y científicos del CONICET y la Universidad Nacional acaba de cruzar un umbral que ningún laboratorio público argentino había alcanzado antes: la acreditación internacional IRAM-ISO 15189 para el diagnóstico de enfermedades lisosomales raras. Para quienes padecen la enfermedad de Fabry —una patología genética que afecta a poquísimas personas pero con consecuencias devastadoras— este reconocimiento no es un galardón burocrático, sino la promesa concreta de que sus años de incertidumbre médica pueden, por fin, tener un final. La ciencia pública argentina demu
Bioquímica de O'Higgins integra equipo que logra acreditación internacional histórica
Pacientes con enfermedades lisosomales poco frecuentes acceden ahora a diagnóstico especializado bajo estándares internacionales, reduciendo años de incertidumbre médica.