Durante catorce años, investigadores suecos del Instituto Karolinska y la Universidad de Umeå observaron en silencio lo que ocurría con quienes aceptaban —y quienes rechazaban— una invitación sencilla: analizar una muestra de heces en busca de sangre invisible. Lo que encontraron desafía la resignación con que muchas personas enfrentan el cáncer colorrectal: participar en el programa de cribado Estocolmo-Gotland reduce en un 43% el riesgo de morir por esta enfermedad. En un tiempo en que la medicina a menudo promete más de lo que entrega, este hallazgo —publicado en JAMA Network Open— ofrece a