A mitad de su recorrido, el Atlàntida Mallorca Film Fest despliega el miércoles 29 de julio su programación más ambiciosa: música en vivo, cine de autor y nuevas sedes que convierten Palma en un espacio de encuentro entre el arte y la memoria colectiva. Desde documentales sobre el amor que cruza continentes hasta ficciones que interrogan la guerra y el exilio, el festival propone que el cine no es solo entretenimiento, sino una forma de habitar el tiempo y el mundo. La apertura de Ses Voltes marca el punto en que la celebración se vuelve inevitable.