Arnault publica carta mordaz contra Le Monde tras serie de artículos sobre sucesión en LVMH, marcando cambio radical en su estrategia de comunicación tras décadas de discreción. El multimillonario se siente frustrado por cobertura sobre rivalidades familiares y tensiones entre sus cinco hijos, argumentando que Le Monde castigó su transparencia al colaborar con el periódico.