En la ciudad autónoma de Ceuta, a finales de julio de 2026, decenas de miles de personas cruzaron desde Marruecos en cuestión de horas, desencadenando un debate profundo sobre la naturaleza misma del poder y la responsabilidad del Estado. Altos mandos militares españoles sostienen que lo ocurrido no es una crisis migratoria sino un acto de presión híbrida deliberada, y que el Gobierno, al mantener el control civil, ha elegido una narrativa política sobre una realidad estratégica. Mientras los habitantes de Ceuta permanecen confinados y la violencia nocturna crece, la pregunta que subyace es an
Altos mandos militares reclaman tratar la crisis de Ceuta como asunto de seguridad nacional
Habitantes de Ceuta confinados en sus hogares con comercios cerrados; se reporta al menos una muerte violenta y episodios de saqueo y violencia durante la crisis.